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  • Santa Marta: El Papa invita a “custodiar la memoria”
  • (ZENIT – 23 Nov. 2017).- “La memoria es la que nos ayuda a vencer cada sistema educativo perverso. Recordar. Recordar los valores, recordar la Historia, recordar las cosas que hemos aprendido”, aconseja el Papa Francisco.

    Reflexión del Papa en la Eucaristía matutina celebrada esta mañana, del 23 de noviembre de 2017, en la capilla de la Casa Santa Marta, inspirándose, una vez más, en las Lecturas de la semana, que narran la persecución del rey Antíoco Epífanes contra los Macabeos fieles a la ley de los Padres.

    “Custodiar la memoria: la memoria de la salvación, la memoria del pueblo de Dios, aquella memoria que hacía fuerte la fe de este pueblo perseguido por esta colonización ideológico-cultural. La memoria es la que nos ayuda a vencer cada sistema educativo perverso. Recordar. Recordar los valores, recordar la Historia, recordar las cosas que hemos aprendido”.

    “Suprimir la libertad, borrar la memoria, adoctrinar a los jóvenes: son los tres indicadores de las colonizaciones culturales e ideológicas de todos los tiempos”, ha anunciado el Papa Franciscano.

    “Se quita la libertad, se deshace la historia, la memoria del pueblo y se impone un sistema educativo a los jóvenes. Todos, todos hacen así. Todas, todas hacen así”, ha comentado el Papa: “Borran las diferencias, borran la historia: a partir de hoy se comienza a pensar así. El que no piensa así, es dejado de lado, e incluso perseguido”.

    El Obispo de Roma explicó que esto también sucedió al pueblo de Dios, y pasa cada vez que en la tierra surge una nueva dictadura cultural o ideológica. “Piensen sin dar nombres ––dijo Francisco– en lo que hicieron las dictaduras del siglo pasado en Europa” y en las “escuelas de adoctrinamiento” que nacieron.

    “Los que se oponía a las dictaduras genocidas, eran perseguidos”, eran amenazados y privados de la libertad –ha indicado Francisco– lo que corresponde después “a otra forma de tortura”. Y además de la libertad, las colonizaciones ideológicas y culturales quitan la memoria, reduciéndola a “fábulas”, a “mentiras”, a “cosas de viejos”.

    El Pontífice habló del papel único de la mujer en la custodia de la memoria y de las raíces históricas: Son ellas, las mamás y las mujeres, las que custodian la memoria, el dialecto, “capaces de defender la historia de un pueblo” capaces “de transmitir la fe” que “después los teólogos explicarán”.



  • Vídeo mensaje del Papa: “La fidelidad activa procesos”
  • (ZENIT – 23 Nov. 2017).- “Parece una contradicción, pero la fidelidad es este camino que activa procesos y no nos permite detenernos en los espacios que nos defienden de cualquier creatividad, espacios que eventualmente van en la dirección del siempre se ha hecho así”, dice el Papa Francisco.

    El Papa ha enviado un mensaje en vídeo a los participantes de la séptima edición del Festival de la Doctrina Social de la Iglesia que se celebra en Verona (Italia) y cuyo título este año es “La fidelidad es cambio”.

    “La fidelidad a Dios y la fidelidad al hombre convergen en un movimiento dinámico que toma la forma del cambio de nosotros mismos y del cambio de la realidad, superando inmovilismos y conveniencias, creando espacios y trabajo para los jóvenes y para su futuro”, señala el Pontífice.

    Sigue el texto completo del mensaje que ha enviado el Papa a los participantes del Festival.

    Mensaje del Papa Francisco

    Queridos hermanos y hermanas:

    Saludo a todos vosotros, participantes en el 7° Festival de Doctrina Social de la Iglesia, que este año se titula  “La fidelidad es cambio”.  Esta expresión, que intencionalmente suscita una cierta sorpresa “lógica”, nos lleva a considerar que, en realidad, ser fieles comporta la capacidad de cambiar.

    Pensemos en la experiencia de Abraham, que la Biblia nos muestra como un modelo de fe. Cuando ya era anciano, Dios le dijo, “Vete de tu tierra y de tu patria y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. De ti haré una nación grande, y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre y sé tu una bendición “(Génesis 12: 1-2). Para ser fiel, Abraham tuvo que cambiar, partir. La Palabra de Dios nos ayuda a distinguir las dos “caras” del cambio: la primera es la confianza, la esperanza, la apertura a lo nuevo; la segunda es la dificultad de dejar  la seguridad para salir al encuentro de lo desconocido. En efecto, nos sentimos más tranquilos quedándonos  en nuestro recinto, conservando, repitiendo palabras y gestos habituales – esto hace que nos  sintamos más seguros.  en lugar de salir, partir y comenzar nuevos procesos.

    Preguntémonos entonces, qué sucede si mantenemos nuestra fidelidad a Dios y al hombre. Hemos visto en la historia de Abraham el efecto de la llamada del Señor: le cambió radicalmente la vida, lo hizo entrar en una nueva historia, le abrió horizontes inesperados con nuevos cielos y nuevas tierras. Cuando se responde a Dios, siempre se activa un proceso: ocurre algo inédito que nos lleva a donde nunca hubiéramos imaginado. Esto es importante: siempre se activa un proceso, se va adelante, no se ocupan espacios,  se activan procesos.

    Fidelidad al hombre significa salir de sí mismo para encontrarse con la persona concreta, con su rostro, su necesidad de ternura y misericordia, para sacarla del anonimato, de las periferias de la existencia. Fidelidad al hombre significa abrir los ojos y el corazón a los pobres, los enfermos, a los que no tienen trabajo, a los muchos heridos por la indiferencia y por una economía que descarta y asesina, abrirse a los prófugos que huyen de la violencia y la guerra. Fidelidad al hombre significa vencer a la fuerza centrípeta de los propios intereses, intereses egoístas y dar cabida a la pasión por el otro, rechazar la tentación de la desesperación y mantener viva la llama de la esperanza.

    De esta manera, la fidelidad a Dios y la fidelidad al hombre convergen en un movimiento dinámico que toma la forma del cambio de nosotros mismos y del cambio de la realidad, superando inmovilismos y conveniencias, creando espacios y trabajo para los jóvenes y para su futuro. Porque el cambio es saludable no solo cuando las cosas van mal, sino también cuando todo funciona bien y estamos tentados de acomodarnos sobre los resultados obtenidos. Expandir nuestro servicio, hacer que otros sean parte de nuestros proyectos, dilatar los espacios de la  creatividad significa aceptar el desafío del cambio precisamente para permanecer fieles a Dios y al hombre. Parece una contradicción, pero la fidelidad es este camino que activa procesos y no nos permite detenernos en los espacios que nos defienden de cualquier creatividad, espacios que eventualmente van en la dirección del siempre se ha hecho así.

    Enviándoos este breve mensaje, dirijo también un saludo fraterno a Su Excelencia Monseñor Zenti, obispo de Verona, ciudad anfitriona del Festival de la Doctrina Social de la Iglesia, a Don Vincenzi y todos los colaboradores, relatores y voluntarios. Ojalá esta iniciativa contribuya a animar y sostener la misión evangelizadora de la Iglesia en el mundo del trabajo, de la economía y de la política.

    Os bendigo y os pido por favor que recéis por mí. ¡Gracias!

    © Librería Editorial Vaticano



  • Franciscanos: “La minoridad es un lugar de encuentro con Dios”
  • (ZENIT – 23 Nov. 2017).- “La minoridad franciscana se presenta a vosotros como un lugar de encuentro y comunión con Dios; como un lugar de encuentro y comunión con los hermanos y con todos los hombres y mujeres; finalmente, como un lugar de encuentro y comunión con la creación”, ha dicho el Papa Francisco.

    El Santo Padre Francisco se ha encontrado en audiencia esta mañana, 23 de noviembre de 2017, en la Sala Clementina del Palacio apostólico con los miembros de la Familia Franciscana de la Primera Orden y de la Tercera Orden Regular.

    El Papa les ha pedido que “por favor”, cuando hagan alguna actividad para los “más pequeños”, los excluidos y los últimos, nunca lo hagan desde un pedestal de superioridad. “Pensad, más bien, que todo lo que hacéis por ellos es una forma de restituir lo que habéis recibido gratis”, ha dicho.

    Al final del encuentro, el Santo Padre hizo una pausa para saludar a cada hermano, mientras que espontáneamente todos los hermanos cantaban “Dios Alto y Glorioso”, “Rezando a Dios Altísimo”, “Dulce de escuchar”, y otras canciones, indica el portal ‘Assisi.ofm.it’, de la comunidad de franciscanos de Umbría.

    El Papa Francisco recibió dos regalos de los hermanos franciscanos: una botella de aceite obtenido del árbol que fue plantado en Asís por Juan Pablo II y una piedra del repique de San Francisco con una reliquia del pobre de Asís, informa la página ‘Assisi.ofm.it’.

    RD

    Palabras del Papa Francisco

    Queridos hermanos,

    El “Señor Papa”, como lo llamaba San Francisco, os recibe con alegría y recibe en vosotros a los hermanos franciscanos que viven y trabajan en todo el mundo. Gracias por lo que sois y por lo que hacéis, especialmente a favor de los más pobres y desfavorecidos.

    “Todos sin excepción llámense hermanos menores”, se lee en la Regla no Bulada. Con esta expresión, San Francisco no habla de algo facultativo para sus hermanos, sino que manifiesta un elemento constitutivo de su vida y misión.

    De hecho, en vuestra forma de vida, el adjetivo “menor” califica al sustantivo “hermano”, dando al vínculo de la fraternidad una cualidad propia y característica: no es lo mismo decir “hermano” que decir “hermano menor”. Por lo tanto, al hablar de fraternidad hay que tener en cuenta esta típica característica franciscana de la relación fraterna que os exige una relación de “hermanos menores”.

    ¿De dónde le vino a Francisco la inspiración de poner la minoridad como un elemento esencial de vuestra fraternidad?

    Puesto que Cristo y el Evangelio eran la opción fundamental de su vida, con toda certeza podemos decir que la minoridad, aunque no carente de razones ascéticas y sociales, surge de la contemplación de la encarnación de Dios el Hijo, y la resume en la imagen del hacerse pequeño como una semilla. Es la misma lógica que “se hizo pobre de rico cómo era” (véase 2 Cor 8: 9). La lógica de la “expoliación”, que Francisco puso en práctica literalmente cuando se “despojó hasta la desnudez de todos los bienes terrenales, para darse por entero a Dios y a los demás”.

    La vida de Francisco estuvo marcada por el encuentro con Dios pobre presente en medio de nosotros en Jesús de Nazaret: una presencia humilde y oculta que el Poverello adora y contempla en la Encarnación, en la Cruz y en la Eucaristía. Por otro lado, se sabe que una de las imágenes evangélicas que más impresionaron a Francisco es el lavado de los pies de los discípulos en la Última Cena.

    La minoridad franciscana se presenta a vosotros como un lugar de encuentro y comunión con Dios; como un lugar de encuentro y comunión con los hermanos y con todos los hombres y mujeres; finalmente, como un lugar de encuentro y comunión con la creación.

    La minoridad es un lugar de encuentro con Dios

    La minoridad caracteriza de forma especial vuestra relación con Dios. Para San Francisco, el hombre no tiene nada suyo excepto su propio pecado, y vale cuánto vale ante Dios y nada más. Por eso vuestra relación con Él debe ser la de un niño: humilde y confiada y, como la del publicano del Evangelio, consciente de su pecado. Y atención al orgullo espiritual, al orgullo farisaico: es la mundanidad peor.

    Una característica de vuestra espiritualidad es la de ser una espiritualidad de restitución a Dios. Todo lo bueno que hay en nosotros, o que podemos hacer, es un don de Aquel que para San Francisco era el Bien, “todo el Bien, el sumo Bien” y todo se restituye al “Altísimo, Omnipotente y Buen Señor”. Hacemos esto a través de la alabanza, lo hacemos cuando vivimos de acuerdo a la lógica del don del Evangelio, que nos lleva a salir de nosotros mismos para encontrar a los demás y acogerlos en nuestras vidas.

    La minoridad es un lugar de encuentro con los hermanos y con todos los hombres y mujeres

    La minoridad se vive ante todo en la relación con los hermanos que el Señor nos ha dado. ¿Cómo? Evitando cualquier comportamiento de superioridad. Esto significa erradicar los juicios fáciles sobre los demás y el hablar mal de los hermanos a sus espaldas- ¡esto está en las Admoniciones! -rechazar la tentación de usar la autoridad para someter a otros; evitar “hacernos pagar” los favores que hacemos a los demás, mientras que los de los demás los consideramos como debidos; alejar de nosotros la ira y la turbación por el pecado del hermano.

    La minoridad se vive como una expresión de la pobreza que habéis profesado al cultivar un espíritu de no apropiación en las relaciones; cuando se valora lo positivo que existe en el otro, como un don que proviene del Señor; cuando, especialmente los ministros, ejercen el servicio de la autoridad con misericordia, como expresa magníficamente la Carta a un Ministro, la mejor explicación que nos ofrece Francisco de lo que significa ser menor respecto a los hermanos que le han sido confiados. Sin misericordia no hay fraternidad ni minoridad.

    La necesidad de expresar vuestra fraternidad en Cristo hace que vuestras relaciones interpersonales sigan el dinamismo de la caridad, de modo que, mientras la justicia os llevará a reconocer los derechos de cada uno, la caridad trasciende estos derechos y os llama a la comunión fraterna; porque no son los derechos lo que vosotros amáis, sino los hermanos, a quienes debéis acoger con respeto, comprensión y misericordia. Lo importante son los hermanos, no las estructuras.

    La minoridad se vive también en relación a todos los hombres y mujeres con quienes os encontráis en vuestro ir por el mundo, evitando con la máxima atención cualquier actitud de superioridad que os pueda conducir lejos de los demás. San Francisco expresa claramente esta instancia en los dos capítulos de la Regla no Bulada donde pone en relación la decisión de no apropiarse de nada (vivir sine proprio) con la acogida benévola de cada persona hasta compartir la vida con los más despreciados, con los que son realmente los menores de la sociedad: “Guárdense los hermanos, dondequiera que estén, […], de apropiarse ningún lugar ni de defenderlo contra nadie que no tomarán ningún lugar ni se enfrentarán a nadie”. Y cualquiera que venga a ellos, amigo o adversario, ladrón o bandolero, sea recibido benignamente”. Y también: “Y deben gozarse cuando conviven con personas de baja condición y despreciadas, con pobres y débiles y enfermos y leprosos y los mendigos de los caminos”.

    Las palabras de Francisco nos empujan a preguntarnos como fraternidad: ¿Dónde estamos? ¿Con quién estamos? ¿Con quién tratamos? ¿Quiénes son nuestros favoritos? Y dado que la minoridad interpela no solo a la fraternidad sino a cada uno de sus miembros, es apropiado que cada uno haga un examen de conciencia de su propio estilo de vida; de los gastos, de la ropa, de lo que considera necesario; de su dedicación a los demás, del rechazo del espíritu de cuidarse demasiado uno mismo, también de la propia fraternidad.

    Y, por favor, cuando hagáis alguna actividad para los “más pequeños”, los excluidos y los últimos, nunca lo hagáis desde un pedestal de superioridad. Pensad, más bien, que todo lo que hacéis por ellos es una forma de restituir lo que habéis recibido gratis. Como advierte Francisco en la Carta a toda la Orden: “Nada de vosotros retengáis para vosotros”. Haced un espacio acogedor y disponible para que entren en vuestra vida todos los menores de vuestro tiempo: los marginados, hombres y mujeres que viven en nuestras calles, en los parques o estaciones; los miles de desempleados, jóvenes y adultos; muchas personas enfermas que no tienen acceso a las curas adecuadas; tantos ancianos abandonados; las mujeres maltratadas; los migrantes que buscan una vida digna; todos aquellos que viven en las periferias existenciales, privados de dignidad y también de la luz del Evangelio.

    Abrid vuestros corazones y abrazad a los leprosos de nuestro tiempo, y, habiendo comprendido la misericordia que el Señor os ha usado, usad con ellos misericordia, como la usó vuestro padre San Francisco; y, como él, aprended a ser “enfermo con los enfermos, afligido con los afligidos”. Todo esto, lejos de ser un sentimiento vago, indica una relación entre las personas tan profunda que, transformando vuestro corazón, os llevará a compartir su mismo destino.

    La minoridad es un lugar de encuentro con la creación

    Para el Santo de Asís, la creación era “como un espléndido libro en el cual Dios nos habla y nos refleja algo de su hermosura y de su bondad”. La creación es “como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos”.

    Hoy, -lo sabemos- esta hermana y madre se rebela porque se siente maltratada. Ante el deterioro mundial del medio ambiente, os pido que como hijos del Poverello entréis en diálogo con toda la creación, prestándole vuestra voz para alabar al Creador, y, como hacía San Francisco, tened por ella un cuidado especial, superando cualquier cálculo económico o romanticismo irracional. Colaborad con diversas iniciativas para cuidar la casa común recordando siempre la íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta, entre economía, desarrollo, cuidado de la creación y opción por los pobres.

    Queridos hermanos, os renuevo la petición de San Francisco: Y sean menores. Dios guarde y haga que crezca vuestra minoridad .

    Sobre todos vosotros invoco la bendición del Señor. Y, por favor, no os olvidéis de rezar por mí. Gracias.

    © Librería Editorial Vaticano



  • La Virgen de Valme ha presidido la vigilia de oración por la paz
  • (ZENIT – 23 Nov. 2017).- La imagen de la Virgen de Valme ha presidido el Altar de la Cátedra de San Pedro en la oración por la paz en Sudán del Sur y en la República Democrática del Congo que ha celebrado el Papa Francisco esta tarde, en la Basílica de San Pedro.

    Al final de la celebración, el Papa ha bendecido dos imágenes en miniatura de la Virgen de Valme, que se llevarán a Sudán del Sur y a la República Democrática del Congo, como “signo de fraternidad y empeño de la búsqueda de la paz”, han anunciado en la ceremonia.

    Esta imagen es una réplica de la imagen original de la Virgen de Valme, en Dos Hermanas (Sevilla) que se hizo para la parroquia “Nostra Signora di Valme” en Roma, realizada por el imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga y bendecida por el Papa Emérito Benedicto XVI, que fue instalada en el templo en 2010.

    La parroquia de “Nostra Signora di Valme de Roma” fue inaugurada el 28 de febrero de 1982 –informa ABC Sevilla– con asistencia de numerosos fieles venidos expresamente desde Dos Hermanas en peregrinación. Desde su origen en el presbiterio del templo hubo un cuadro de la Virgen de Valme que fue donado y llevado hasta Roma por la hermandad el día de su inauguración.

    Sudán del Sur

    Paralelamente a la realización de la talla, en el año 2009, se puso en marcha una campaña para recaudar fondos que se destinarían a ayudar a miles de niños en Sudán del Sur donde hay varias zonas, con escuelas y orfanatos, bajo el nombre de Valme, según señala la Archidiócesis de Sevilla.

    Recientemente, el 6 de febrero de 2016 peregrinó la Virgen de Valme desde su parroquia en Roma situada en la zona portuense de Villa Bonelli hasta la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Fue trasladada en un paso de tumbillas para presidir la misa de peregrinación de las parroquias romanas en el Baldaquino de San Pedro con motivo del Año Jubilar de la Misericordia.

     



  • Sudán del Sur y Congo: “La plegaria actúa con la fuerza de Dios”
  • (ZENIT – 23 Nov. 2017).- “La plegaria actúa con la fuerza de Dios, para quien nada es imposible”, ha asegurado el Papa Francisco.

    El Papa Francisco ha presidido esta tarde, del jueves 23 de noviembre de 2017, en la Basílica de San Pedro la oración por la paz en Sudán del Sur y República Democrática del Congo, así como en todas las partes del mundo que sufren por la guerra.

    El Santo Padre ha dicho que había decidido visitar Sudán del Sur, pero no ha sido posible. Sin embargo –ha señalado– sabemos que la oración es más importante, porque es más poderosa: “la plegaria actúa con la fuerza de Dios, para quien nada es imposible”.

    Así, Francisco ha exhortado a que seamos “artesanos de paz” allí donde estemos, en la familia, en la escuela, en el trabajo, en las comunidades, en cualquier ambiente.

    La celebración, en la que han participado fieles africanos, sacerdotes, religiosos y laicos, así como representantes de otras religiones, ha comenzado con un cántico en “lengua suajili”, interpretado por un coro formado por personas de África.

    La imagen de la Virgen de Valme ha presidido la celebración y junto al altar, llamativas imágenes de niños y familias de Sudán del Sur y República del Congo adornaban el presbiterio.

    Entre cantos de plegaria y lecturas de la Santa Biblia, han orado al Señor por las víctimas de la violencia y de la guerra, especialmente las inocentes, por los políticos y gobernantes de estos países, y por “nuestra conversión, para poder superar la indiferencia y la división”, así como la ayuda al Señor para superar todo aquello “que nos divide y nos separar de los demás”, como el tribalismo, política, el juicio y los prejuicios.

    El Papa ha bendecido dos imágenes de la Virgen de Valme, que se llevarán a Sudán del Sur y a la República Democrática del Congo, como “signo de fraternidad y empeño de la búsqueda de la paz”, han anunciado en la celebración.

    RD

    Homilía del Papa Francisco

    Esta tarde, queremos esparcir con nuestra oración semillas de paz en la tierra de Sudán del Sur y de la República Democrática del Congo, así como en todas las partes del mundo que sufren por la guerra. Había decidido visitar Sudán del Sur, pero no ha sido posible. Sin embargo sabemos que la oración es más importante, porque es más poderosa: la plegaria actúa con la fuerza de Dios, para quien nada es imposible.

    Por eso agradezco de corazón a quienes han ideado esta vigilia y se han esforzado en llevarla a cabo.

    «Cristo resucitado nos invita. Aleluya». Estas palabras del canto en lengua suajili han acompañado la procesión de entrada, con algunas imágenes de los dos países por los que estamos rezando especialmente. Los cristianos creemos y sabemos que la paz es posible porque Cristo ha resucitado. Él nos da el Espíritu Santo, a quien hemos invocado.

    Como san Pablo nos ha recordado hace unos instantes, Jesucristo «es nuestra paz» (Ef 2,14). En la Cruz, ha cargado con todo el mal del mundo, también con los pecados que generan y fomentan las guerras: la soberbia, la avaricia, la sed de poder, la mentira… Jesús ha vencido todo esto con su resurrección. Cuando se apareció en medio de sus amigos les dijo: «Paz a vosotros» (Jn 20,19.21.26). Nos lo repite también a nosotros aquí, en esta noche: «Paz a vosotros».

    Sin ti, Señor, vana sería nuestra oración y engañosa nuestra esperanza de paz. Pero tú estás vivo y obras para nosotros y con nosotros; tú, nuestra paz.

    Que el Señor resucitado derribe los muros de la enemistad que dividen hoy a los hermanos, especialmente en Sudán del Sur y en la República Democrática del Congo.

    Que socorra a las mujeres víctimas de la violencia en las zonas de guerra y en cualquier parte del mundo.

    Que salve a los niños que sufren a causa de conflictos que no tienen que ver con ellos, pero que les roban su infancia y a veces también la propia vida. ¡Cuánta hipocresía cuando se niegan las masacres de mujeres y niños! Aquí la guerra muestra su rostro más horrible.

    Que el Señor ayude a los humildes y a los pobres del mundo a seguir creyendo y esperando en que el Reino de Dios está cerca, que está en medio de nosotros, y es «justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo» (Rm 14,17). Que sostenga a todos los que, día tras día, se esfuerzan por combatir el mal con el bien, con gestos y palabras de fraternidad, de respeto, de encuentro, de solidaridad.

    Que el Señor afiance en los gobernantes y en todos los que tienen responsabilidades un espíritu noble y recto, firme y valiente en la búsqueda de la paz, mediante el diálogo y la negociación.

    Que el Señor nos conceda a todos nosotros ser artesanos de paz allí donde estemos, en la familia, en la escuela, en el trabajo, en las comunidades, en cualquier ambiente; «lavándonos los pies» unos a otros, a semejanza de nuestro Maestro y Señor. A Él la gloria y la alabanza, hoy y por los siglos de los siglos. Amén.



  • Arabia Saudí: El Papa recibe al ministro consejero Abdullah bin Fahad Al Eidan
  • (ZENIT – 23 nov. 2017).- El Papa Francisco recibió en audiencia a un representante de Arabia Saudí, en la “salita” contigua a la Sala Pablo VI, el miércoles por la mañana 22 de noviembre de 2017, antes de la audiencia general en la plaza San Pedro.

    Se trata de la visita de Abdullah bin Fahad Al Eidan, ministro consejero para los asuntos musulmanes de Arabia Saudí: una audiencia solicitada por la parte saudita y que se desarrolló en un ambiente cálido.

    El ministro saudí estuvo acompañado de una quincena de personas, una señora, vestida de negro, que es el protocolo del Vaticano para las audiencias papales, con algún motivo decorativo blanco.

    Según Rome Reports que filmó la llegada del ministro, le expresó al Papa “la admiración y la estima” que suscita en el Reino de Arabia. El Papa le agradeció sus palabras deseándole la “bienvenida” y diciéndole que estaba “feliz” de “conocerlo”, “muy feliz”.

    El Papa se expresó en italiano y fue traducido por su secretario egipcio, Mons. Yoannis Lahzi Gaid, sacerdote copto, que participó en la entrevista: “Me olvidé de mi árabe, dijo el Papa” sentándose en el despacho de la Sala Pablo VI, “por eso tengo necesidad de un traductor”.

    Al final de la entrevista, siempre en un salita del salón Pablo VI, el ministro ofreció al Papa una miniatura representando a La Meca. En la tapa del cofre, una inscripción agradece al Papa por ser un “promotor de la paz y de la coexistencia en el mundo”. El ministro ha ofrecido también un cofre que contenía botellas de perfume del país y un “rosario musulmán” en el que los musulmanes recitan los 99 nombres de Dios “el Misericordioso”.

    El Papa abrazó al ministro para agradecerle por sus presentes, y le ofreció las tres medallas del pontificado, en bronce, en plata y en oro.

    El encuentro se terminó después de la tradicional foto del Papa con la delegación de 14 personas.

    Paz en Siria

    La audiencia parece ser aún más importante en el contexto internacional de la búsqueda de la paz en Siria, de la crisis en el Líbano –el domingo pasado el Papa lanzó una llamada en favor del Líbano–  y el hecho de que Arabia Saudí no mantiene aún relaciones diplomáticas con la Santa Sede.

    “Renuevo a la comunidad internacional una llamada angustiada para hacer todos los esfuerzos posibles para favorecer la paz, en particular en el Oriente Medio” declaró el Papa, el 19 de noviembre, después del Ángelus. El Papa también ha dirigido “un pensamiento especial al querido pueblo libanés”: “Oro por la estabilidad del país, para que pueda seguir siendo un “mensaje” de respeto y de coexistencia para toda la Región y para el mundo entero”.

    Parece que hay una intensa actividad diplomática actualmente en Arabia Saudí, incluida la visita del patriarca maronita y el cardenal libanés Béchara Boutros Raï. Ha sido recibido con su cruz pectoral bien visible, incluso en su encuentro con el príncipe heredero Mohamed bin Salman, el 13 de noviembre.

    En 2007, bajo el pontificado de Benedicto XVI tuvo lugar la primera visita de un rey de Arabia Saudí en el Vaticano, para “un nuevo paso adelante”, había estimado entonces el Padre Federico Lombardi, director de la Oficina de prensa de la Santa Sede: el rey Abdallah bin Abdulaziz Al Saud, guardian de los lugares santos del islam (la Meca y Medina) había pedido ser recibido “para promover, de común acuerdo, la defensa de los valores religiosos, morales y pacíficos, en un mundo donde la irreligiosidad y el desorden moral son causa de destrucción, y donde la violencia y la guerra siguen castigando”.

    ©Traducción de ZENIT, Raquel Anillo



  • México: “Reconstruyamos con la confianza puesta en el Señor”
  • (ZENIT – 23 Nov. 2017).- “Es tiempo de reconstruir espiritual, psicológica y emocionalmente a cada persona y a cada pueblo”, afirman los obispos mexicanos.

    Los Obispos de la Conferencia del Episcopado Mexicano celebraron su CIV Asamblea Plenaria del 13 al 17 de noviembre, en Casa Lago Cuautitlán Izcalli, Sede CEM, donde los Obispos en Pleno se reunieron para rezar, convivir y tratar los temas más apremiantes que preocupan y ocupan a la Iglesia que peregrina en México en este momento de su historia.

    El ‘Proyecto Global Pastoral 2031 – 2033’, la reconstrucción de las casas, escuelas, y templos, así como la “reconstrucción de la Patria”, con ocasión de los próximos comicios electorales, son los principales objetivos que se proponen los obispos de la Conferencia del Episcopado Mexicano después de celebrar su CIV Asamblea Plenaria.

    RD

    A continuación sigue el mensaje final de esta CIV Asamblea Plenaria, redactado por los obispos de la Conferencia del Episcopado Mexicano:

    1. Los obispos de México reunidos en nuestra CIV Asamblea saludamos a todos los fieles creyentes y hombres y mujeres de buena voluntad. Les expresamos nuestro afecto, cariño y cercanía.

    2. Hemos vivido días de mucha tristeza y sufrimiento. Los sismos y huracanes nos han golpeado fuertemente; sin embargo, Dios ha estado con nosotros. No ha sido Él quien nos ha golpeado. Él ha hecho salir lo mejor de nosotros mismos. Porque Él está a nuestro lado, fortalezcamos nuestra esperanza: “¿Qué nación grande hay que tenga un dios tan cerca de ella como está el Señor nuestro Dios siempre que le invocamos?” (Dt 4,7).

    3. Hemos sido testigos de la bondad que Dios ha puesto en el corazón de cada hombre y mujer. Otra vez nos ha impresionado y edificado la generosidad de tantos jóvenes que, al lado de muchas personas mayores, ofrendaron manos y recursos en los momentos inmediatos de las tragedias. Pronto se sumaron, de manera muy solidaria, grupos y personas de toda nuestra patria, así como instituciones nacionales e internacionales. A todos ellos nuestra admiración y gratitud.

    4. La caridad nos sigue urgiendo. Es tiempo de reconstruir nuestras casas, nuestras escuelas y nuestros templos, así como otros lugares donde también se consolida, fortalece y alimenta nuestra identidad personal, familiar y comunitaria. Es tiempo de reconstruir espiritual, psicológica y emocionalmente a cada persona y a cada pueblo. Pongamos lo mejor de nosotros en esta tarea. Ningún recurso se desvíe de su intención.

    5. También es tiempo de reconstruir nuestra Patria. Con profundo dolor y preocupación constatamos que siguen presentes esas otras calamidades que cimbran, derrumban y destruyen nuestra gran nación: la injusticia e inequidad, la corrupción e impunidad, las violencias, el narcotráfico, los asesinatos y desaparecidos, la inseguridad y extorsión, los atentados a la familia, a la niñez y a la juventud. Confiamos al Señor, que “es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones” (Salmo 46, 1), nos conceda vernos de pie y consolidados en la justicia y en la caridad. Todos y cada uno según nuestra propia vocación, somos necesarios para construir una sociedad más justa, próspera y en paz. Nadie se sienta excluido, todos somos parte en la solución.

    6. Los próximos comicios electorales son una privilegiada ocasión para comprometernos en la reconstrucción de nuestra patria. Busquemos hacer “el bien posible” esto es: “impulsar todo lo que aporte al bien común, a la paz, a la seguridad, a la certidumbre, a la justicia, al respeto de los derechos humanos y a la solidaridad real con los más pobres y excluidos”. Nuestra patria requiere la responsable participación de cada uno.

    7. En esta obra de reconstrucción, el Espíritu del Señor nos impulsa a través de la I Jornada mundial de los pobres, que viviremos el próximo domingo, a hacer de la misericordia nuestro estilo de vida. Además, el Año de la Juventud que hemos establecido en nuestra patria, como preparación al Sínodo de los Obispos en el 2018, nos compromete a impulsar a nuestros jóvenes a ser protagonistas de la Nueva Evangelización a compartir la fe que han recibido y discernir su vocación en el seguimiento de Jesús.

    8. Confiamos al Señor y a la intercesión maternal de la Virgen María de Guadalupe y de los Santos Niños Mártires Tlaxcaltecas recientemente canonizados, el Proyecto Global de Pastoral 2031 – 2033 que estamos elaborando, como nos lo ha pedido e inspirado el Santo Padre Papa Francisco el año pasado. A fin de que propicie la conversión pastoral de todos los agentes, particularmente de nosotros obispos, para que cercanos a ustedes y con un renovado espíritu sigamos construyendo el Reino de Dios.



  • EEUU: La Conferencia Episcopal otorga ayuda a proyectos misioneros
  • (ZENIT – 24 Nov. 2017).- La Iglesia de Estados Unidos está muy comprometida con el desarrollo de los países más necesitados. Así, el subcomité para la Iglesia en América Latina, de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), ha otorgado este año seis millones de dólares a 23 países de la región, para 244 proyectos pastorales y de desarrollo.

    Unos de los proyectos que reciben el apoyo de Iglesia en América Latina, son talleres que dicta Mission Project Service (MPS), una plataforma de capacitación para misioneros que entrena a los mismos a efectivizar la búsqueda de apoyo financiero para potenciar su eficacia misionera. Su método es ir al país donde son requeridos, para dar talleres de aprendizaje, con el objeto de que los mismos misioneros encuentren fuentes óptimas de financiación de sus actividades y proyectos misioneros.

    Consultamos al P. Juan Molina, director de Iglesia en América Latina por USCCB, quien afirma que “hemos decidido colaborar con el MPS para realizar estos talleres porque el subcomité desea ayudar a mejorar la calidad de diagnóstico, preparación, implementación y reporte de los proyectos.” Y agrega: “Hemos notado que a veces se necesita un poco más de conocimiento para presentar proyectos que sean realistas, que respondan a las necesidades de los fieles y que puedan no solo obtener recursos sino lograr también que sean sostenibles.”

    Sobre la amplitud de visión de los talleres de MPS, expresó que “un punto importante acerca de los cursos es que no solamente sirven para pedir ayuda a agencias en el extranjero, sino que el conocimiento adquirido puede aplicarse a la búsqueda de recursos locales por medio de gobiernos, fundaciones u organizaciones locales en cada región o país”.

    El subcomité para la Iglesia en América Latina ha estado en diálogo con líderes de la Iglesia en cada país donde esos talleres se han llevado a cabo y desean continuarlo y aun comenzarlo en otros países.

    Talleres de Mission Project Service en América Latina y el Caribe

    MPS ha dado talleres de capacitación en diversos países, como Paraguay, Uruguay, Perú, Colombia y Haití. Su objetivo es guiar a los participantes en la búsqueda de instituciones que apoyen financieramente sus proyectos de misioneros. Sobre su presencia en Haití, expresa Arthur Pingolt Jr., director ejecutivo de MPS, que “dicha institución ha dado un taller en Puerto Príncipe, teniendo a la Conferencia de Religiosos Haitianos como anfitriona, la que incluye a misioneros de toda la nación. El mismo constó de tres días, en los cuales se enseñó cómo encontrar organizaciones, tanto en Estados Unidos como en Europa, que ofrecen apoyo económico a proyectos misioneros.” Y agregó: “También se guía a los participantes en la capacidad de determinar qué proyectos pueden ser atractivos para algunos donantes, o pueden no serlo, y se presentan cartas modelo para solicitar ayuda económica a potenciales donantes.”

    Al respecto de dos elementos a tener en cuenta a la hora de presentar una solicitud de ayuda financiera para un proyecto misionero, Pingolt expresó: “la Fundación Raskob, de Estados Unidos, viajó conmigo para este taller, y su representante compartió con los asistentes que una solicitud de ayuda financiera exitosa debe contar, entre otros, con dos elementos. Tiene que expresar cómo el mismo tendrá un impacto positivo en la población local, y debe demostrar que quien solicita la ayuda para el proyecto misionero, cuenta con la capacidad y recursos para ejecutar correctamente el proyecto.”

    Para recibir este tipo de talleres en América Latina, Arthur Pingolt ofrece su asistencia. Es posible contactarse con él a través de la página web de Mission Project Service.



  • Beata María Anna Sala, 24 de noviembre
  • «Religiosa marcelina. La premura en el ejercicio de la caridad fue una de las numerosas virtudes que la adornaron. Era una brillante pedagoga que supo infundir en las alumnas el amor de Dios. La madre de Pablo VI fue una de ellas»

    Esta beata nació en la localidad italiana de Brivio, Lecco, el 21 de abril de 1829. Fue la quinta de ocho hermanos de una honrada familia acomodada. Sus padres Johann María Sala y Giovannina Comi, ambos católicos comprometidos, dieron a todos sus hijos una sólida formación cristiana. Johann era un exitoso industrial maderero, y su excelente situación económica le permitió enviar a la beata a la escuela privada, en la que su profesora Alessandrina apreció su viva inteligencia y singulares cualidades para el aprendizaje.

    Uno de los lugares que María Anna solía frecuentar era el Oratorio de San Leonardo, erigido en un lugar cercano a Brivio. Allí, junto a su hermana, en unos instantes de suma angustia suplicó la intercesión de la Virgen para que su madre sanase de una grave enfermedad. Las dos oraron con tanta fe que mientras elevaban sus plegarias, la Virgen se apareció a Giovanna, la bendijo y sanó. En esa época el beato Luigi Biraghi había puesto las bases de la fundación de la Congregación de las Hermanas Marcelinas con el objetivo de procurar una formación integral cristiana a las jóvenes a través de centros educativos. Las consideró de antemano como unas fieles transmisoras de los valores cristianos a las familias que pudieran formar, juzgándolas clave para el progreso de la sociedad. Una magnífica percepción.

    En 1842 a Maria Anna, que había mostrado excelente aptitud para los estudios, sus padres la matricularon en el pensionado que estas religiosas inauguraron en Vimercate, como después harían con otras dos de sus hijas. La colaboradora del padre Luigi Biraghi, madre Marina Videmari, seguía atentamente la formación de la beata que no solo completó los estudios con éxito, graduándose en 1846, sino que sintió la llamada de la vocación. Circunstancias familiares inesperadas como la enfermedad de su madre y el grave fraude asestado a su padre, que conllevó la pérdida de los bienes económicos, hicieron necesaria su presencia en el hogar. Ante este imprevisto varapalo ella fue un bálsamo para todos. Pero el 13 de febrero de 1848 inició el noviciado en Vimercate con las Hermanas Marcelinas. Su buen carácter, firmeza, equilibrio y sensibilidad, engarzada en una sólida vida interior y celo apostólico, hicieron de ella una ejemplar religiosa.

    Las circunstancias políticas que impedían establecer formalmente el Instituto difirieron el instante de su profesión, que al fin se produjo el 13 de septiembre de 1852. Se santificó con el lema «Voy en seguida», expresión externa de su premura por agradar a Cristo en los demás, acudiendo prontamente a cualquier llamada, para lo cual dejaba al punto lo que estuviera haciendo por importante que fuese. Su obediencia no tuvo acepción de personas ni fue selectiva. Nunca consideró si era relevante el motivo que le privaba de un tiempo precioso que hubiera colmado su alma contemplativa. Su servicialidad evangélica, pobreza y humildad rezumaban en las lecciones que impartía en el aula.

    La presencia de Dios que latía en lo más hondo de su ser y que alimentaba todos los momentos de su día a día traspasaba a sus alumnas que no ocultaron su dilección por ella. Una de sus mejores discípulas fue Judith Alghisi, la madre del beato Pablo VI. Su apostolado se hizo patente en los colegios de Cernusco, Milán, Génova y Saboya. Aunque le costaba desprenderse de sus superiores, hermanas y alumnas, ese rasgo de presteza que le caracterizaba se manifestaba en su plena aquiescencia con la voluntad de sus superiores, y partía complacida a su destino. Si bien, madura y sincera, reconocía humildemente: «Siento la separación, pero Dios es bueno conmigo».

    Afligida y serena, con un espíritu abierto a la voluntad divina, alimentado por la oración, acogió todas las pruebas a las que fue sometida. Fue dulce y firme a la par, con religiosa claridad, reclamada por su virtud y acertados consejos, como se percibe en fragmentos de sus cartas: «intenta mantenerte fuerte y en salud porque es así como podremos realizar mejor nuestro trabajo. Mantén tu alegría y piensa que Dios realmente tiene preferencia por ti y te ayudará más de lo que piensas en la labor de educar y enseñar correctamente a tus alumnas. No pienses que tu labor es tiempo perdido, aunque no veas inmediatamente el fruto de tu trabajo, ten paciencia y con la ayuda de Dios, tu labor en la viña del Señor se verá recompensada […]. Dios no nos dará nunca un trabajo superior a nuestras fuerzas».

    Probada en el sufrimiento, contrajo un cáncer de garganta, aludiendo a él como «su collar de perlas». A menudo, el dolor le impedía dar las lecciones. Exquisita en el trato, aunque el impedimento para atender debidamente a sus alumnas era la tos, presentaba sus excusas. Y siguió cumpliendo su misión con serena sonrisa considerando que, en su entrega, Dios le ayudaría a ser santa. Era su camino de perfección, amasado fielmente en las circunstancias cotidianas que tuvo que afrontar. Al llegar el otoño de 1891 durante quince días la enfermedad pudo con ella física y anímicamente, y sufrió con indecible intensidad. Y el 24 de noviembre de ese año murió diciendo «Regina Virginum». En 1920 se halló su cuerpo incorrupto. Fue beatificada por Juan Pablo II el 26 de octubre de 1980.



  • Beata Enrichetta Alfieri, 23 de noviembre
  • «Sanada milagrosamente por la Virgen de Lourdes de una grave enfermedad cuando ya le acechaba la muerte, se convirtió en un rayo de luz para los reclusos de San Vittore. Ellos la denominaron su ‘mamma’ y su ángel»

    La vida de Enrichetta fue apasionante. Coraje, misericordia y piedad, virtudes, entre otras, de esta brava mujer, tocaron las fibras más sensibles de los prisioneros de la cárcel milanesa de San Vittore. Está claro que Dios otorga a cada uno la fortaleza para llevar a cabo su misión. Cuando se contempla retrospectivamente la vida santa, se aprecia la inmensidad del amor divino que se manifiesta por medio de personas que en su fragilidad física y espiritual realizan gestas de alcance imprevisible, sorprendentes, conmovedoras. Enrichetta poseía la madurez humana y espiritual requerida para afrontar las desdichas de los lóbregos corredores de la prisión donde habita la desesperanza y el llanto desgarrador. Supo proporcionar a los reclusos el consuelo que precisaban, acoger sus miedos y temblores, dar un vuelo inusitado a estas vidas, algunas de las cuales, llevadas de su mano, recibieron la gracia de encontrarse con Cristo. Hay que amar mucho, haber encarnado en sí mismo a Cristo fielmente para poderlo transmitir a los demás como hizo ella.

    Nació el 23 de febrero de 1891 en Borgo Vercelli, Italia. Era la primogénita de los cuatro hijos de Giovanni y Rosa Compagnone. Y aunque le impusieron en el bautismo tres nombres: María Ángela Domenica, sus allegados la llamaban María. Parecía un vaticinio de la protección que iba a recibir de la Virgen. Encantadora durante su infancia, sensible a las enseñanzas de fe que recibía en su hogar y en la parroquia, al cumplir 17 años, una edad en la que muchos jóvenes de todos los tiempos han sentido la llamada de Dios, ella también se sintió elegida por Cristo para seguirle. Aunque no sufrió oposición paterna, tuvo que aguardar un tiempo para ingresar en la vida religiosa, como su familia aconsejó que hiciera. Muchas veces los padres no comprenden que la decisión de consagrarse a Cristo ya está tomada, y que dilatar el tiempo para iniciar el camino solo conlleva sufrimiento para sus hijos, aunque en esa prueba éstos comiencen a mostrar a Dios el grado de su amor.

    La determinación de la beata era irreversible y lo único que hizo fue madurarla. A finales de 1911 ingresó en el convento de Santa Margarita de Vercelli con las Hermanas de la Caridad, fundadas por la madre Thouret, donde le habían precedido varios familiares. Al profesar tomó el nombre de Enrichetta. Apta para la docencia, estudió magisterio en Novara, como le indicaron, y después impartió clases en Vercelli. Pero solo pudo ejercer la profesión durante unos meses puesto que una espondilitis tuberculosa le impidió hacer vida normal. La pésima evolución de la enfermedad fue vertiginosa. Dos años más tarde ni siquiera podía desempeñar trabajos de apoyo en tareas administrativas.

    En 1920 los médicos que la trataron en Milán no ocultaron el mal pronóstico. Regresó a Vercelli y continúo empeorando. Su día a día comenzó a ser el lecho. Aprisionada en él por intensísimo dolor, agradecía a Dios la posibilidad de unir sus padecimientos a Cristo Redentor. Comprendió que así como la vocación nos sitúa en el calvario, por la enfermedad estamos en la cruz con Cristo. De modo que el lecho debe considerarse como un altar en el que la persona que sufre se inmola y se deja sacrificar llevada de su amor, siempre y cuando cumpla el requisito de «sufrir santamente», haciéndolo además con «dignidad, amor, dulzura y fortaleza».

    Buscando salida para su penoso estado, la llevaron a Lourdes en 1922 y un año más tarde le administraron el sacramento de la Unción. El 25 de febrero de 1923, celebración de la novena aparición de la Virgen de Lourdes, al tomar un sorbo de agua de la gruta con gran esfuerzo y dolor, se sintió instada a levantarse en medio de una locución divina que provenía de María: «¡Levántate!». En ese momento recobró la salud. No es difícil imaginar el impacto del hecho en toda la comunidad ante un episodio milagroso que atribuyó a María. Estaba presta a morir, pero la voluntad de Dios había sido otra.

    Después fue trasladada a la prisión de San Vittore. «La vocación no me hace santa, se decía, pero me impone el deber de trabajar para conseguirlo». Poseía un espíritu luminoso, así como la suficiente madurez y fortaleza para vivir en aquel lugar. Su escuela había sido el sufrimiento. Por eso comprendió y supo acoger a tanto deshecho humano como halló en el penal. Sufrir, orar (también junto a las reclusas), trabajar ejercitando la caridad por amor a Cristo sin descanso, fue el día a día de este apóstol que se ganó el respeto, confianza y cariño de los presos. Ellos la denominaron el «ángel» y la «mamma» de San Vittore. En 1939 fue nombrada superiora de la comunidad. Durante la Guerra Mundial la cárcel fue tomada por los nazis, y se jugó la vida defendiendo y rescatando de la muerte a los judíos y presos políticos que iban a ser gaseados en los campos de exterminio.

    En 1944 las SS interceptaron un mensaje de una reclusa. Enrichetta fue acusada y apresada. Gravitando sobre ella la condena a muerte, oraba en su celda en acto de gratitud. Con la intervención del arzobispo de Milán, monseñor Schuster, a través de Mussolini se condonó su pena, pero fue enviada a Bérgamo a un centro de enfermos mentales. De allí partió a Brescia, y escribió sus memorias por obediencia. En 1945 regresó a San Vittore conduciendo al camino de la conversión a muchos, como a la peligrosa convicta de múltiple asesinato Rina (Caterina) Fort. En septiembre de 1950 sufrió una funesta caída en la calle, y no se recuperó. Murió el 23 de noviembre de 1951. Fue beatificada por Benedicto XVI el 26 de junio de 2011.



  • Myanmar y Bangladés: El Papa se encontrará con Rohingyas
  • (ZENIT – 22 Nov. 2017).- El Santo Padre Francisco llevará a ambos países asiáticos un mensaje de reconciliación, perdón y paz, ha dicho Greg Burke.

    Greg Burke, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, ha presentado esta mañana, 22 de noviembre de 2017, el programa del 21º viaje apostólico internacional del Papa Francisco, a Myanmar y Bangladés, del 26 de noviembre al 2 de diciembre.

    El viaje del Papa a Myanmar y a Bangladés contará con dos eventos no planificados en el programa inicial, según informan en la edición italiana de Radio Vaticano: Una entrevista con el jefe del ejército birmano y la presencia de rohingyas durante un encuentro en Dhaka.

    En un contexto de “reconciliación, perdón y paz”, que el Papa quiere llevar a ambos países asiáticos, el Santo Padre tendrá una reunión privada el 30 de noviembre con el general Min Aung Hlaing. Fue el Cardenal Charles Bo, el arzobispo de Yangon, quien propuso el encuentro.

    Greg Burke también indicó que un grupo de refugiados Rohingya estará presente en la reunión de paz ecuménica e interreligiosa programada para el 1 de diciembre en Dhaka, Bangladesh. La participación es aún más delicada ya que la denominación de los musulmanes sunitas de habla bengalí que viven en el estado de Rakhine, en el noroeste de Myanmar, es muy controvertida. El gobierno ha prohibido el uso del término y también ha pedido a la comunidad diplomática que no lo use.

    Periferias

    Ambos países representan un viaje “a las periferias”, ha señalado Greg Burke. El Papa Francisco habla siempre de las periferias y “esta es verdaderamente periferia: un poco por la distancia, también por la comunidad católica, muy pequeña, en ambos países”. En Myanmar, representa menos del 1.5% de la población, con cerca de 700,000 fieles. Bangladesh es 90% musulmán y 8% hindú, la minoría restante son cristianos, budistas y religiones tradicionales.

    Otro elemento muy importante en este viaje es el “interreligioso”, ha comentado el director de prensa del Vaticano. Myanmar es, en gran parte, un país budista, y Bangladés es un país oficialmente islámico. “También aquí el Papa quiere demostrar, una vez más, el significado de la religión para la paz y para la reconciliación”, ha explicado Greg Burke.

    Citas centrales

    Los citas centrales más importantes de este viaje serán el encuentro del Papa con los budistas en Myanmar, y el encuentro interreligioso en Bangladés, ha aclarado Greg Burke a Radio Vaticano.

    “Es interesante que en ambos países el Papa concluirá su visita encontrando a los jóvenes. También de pequeñas comunidades católicas se puede recoger un sentido de gran esperanza”, ha añadido Burke.

    Con Anne Kurian



  • El boxeador mexicano Saúl Álvarez “El Canelo” saluda al Papa
  • (ZENIT – 22 Nov. 2017).- El boxeador profesional Saúl Álvarez, mexicano, saludó al Papa Francisco esta mañana en la audiencia general, y le regaló unos guantes firmados por él.

    “El Canelo” entregó al Santo Padres unos guantes firmados por él, donde también pone “México lo quiere”, representando a su país de nacimiento.

    “Para mí es un honor poderle entregar al Papa algo de mí y obviamente poder tener la bendición del Papa para mí es una experiencia inolvidable, y me siento muy contento y agradecido con todos por esto”, especialmente al Dicasterio para la Cultura, ha declarado el boxeador a algunas personas cercanas.

    Saúl Álvarez Barragán, conocido como “El Canelo” nació en San Agustín, Jalisco. Con 27 años, ya ha sido campeón del Consejo Mundial de Boxeo (WBC) y de ‘The Ring’ (lista de campeones mundiales) del peso mediano.

    También ha sido campeón de Asociación Mundial del Boxeo (WBA), de la Organización Mundial de Boxeo (WBO) y The Ring del peso superwélter. La revista ‘The Ring’ lo considera como uno de los mejores boxeadores libra por libra del mundo.



  • Audiencia general, 22 de noviembre de 2017 – Texto completo
  • (ZENIT – 22 Nov. 2017).- “La participación en la Eucaristía nos adentra en el misterio pascual de Cristo, haciéndonos pasar con Él de la muerte a la vida, es decir, allí en el calvario. La misa es rehacer el calvario, no un espectáculo”, ha dicho el Papa Francisco.

    Esta mañana, 22 de noviembre de 2017, se ha celebrado a las 9:25 horas la audiencia general, en la Plaza de San Pedro, donde el Santo Padre Francisco ha encontrado a los grupos de peregrinos y fieles procedentes de Italia y de todos los lugares del mundo.

    El Papa ha continuado su nuevo ciclo de catequesis dedicada a la santa misa, cuyo tema ha sido esta vez: “La misa es el memorial del misterio pascual de Cristo”.

    El Papa ha reflexionado: “Cuando vamos a misa es como si fuéramos al calvario, lo mismo. Pero pensad: Si en el momento de la misa vamos al calvario- imaginadlo- y sabemos que el hombre que está allí es Jesús: ¿Nos pondríamos a hablar, a sacar fotografías, a hacer un espectáculo? ¡No! ¡Porque es Jesús! De seguro estaríamos en silencio, en llanto y también con la alegría de ser salvados”.

    Tras resumir su catequesis en diversas lenguas, el Santo Padre ha saludado en particular a los grupos de fieles presentes. La audiencia general ha terminado con el canto del Pater Noster y la bendición apostólica.

    Catequesis del Santo Padre

    Queridos hermanos y hermanas: ¡buenos días!

    Continuando con la catequesis  sobre la misa, podemos preguntarnos: ¿Qué es esencialmente la misa? La misa es el memorial del misterio pascual de Cristo. Nos hace partícipes  de su victoria sobre el pecado y la muerte, y da un significado pleno a nuestra vida.

    Por eso, para comprender el valor de la misa, debemos entender ante todo el significado bíblico del “memorial”. No es “solamente el recuerdo de los acontecimientos del pasado, sino la proclamación de las maravillas que Dios ha realizado en favor de los hombres (cf Ex 13,3). En la celebración litúrgica, estos acontecimientos se hacen, en cierta forma, presentes y actuales. De esta manera Israel entiende su liberación de Egipto: cada vez que es celebrada la pascua, los acontecimientos del Éxodo se hacen presentes a la memoria de los creyentes a fin de que conformen su vida a estos acontecimientos”. “(Catecismo de la Iglesia Católica, 1363). Jesucristo, con su pasión, muerte, resurrección y ascensión al cielo, ha llevado a cumplimiento la Pascua. Y la misa es el memorial de su Pascua, de su “éxodo” que  cumplió por nosotros, para sacarnos de la esclavitud y hacernos entrar en la tierra prometida de la vida eterna. No es solamente un recuerdo, no; es mucho más: es hacer presente lo que sucedió hace veinte siglos.

    La Eucaristía nos lleva siempre a la cumbre de la acción salvífica de Dios: el Señor Jesús, haciéndose pan partido para nosotros, derrama sobre todos nosotros su misericordia y su amor, como hizo en la cruz, con el fin de renovar nuestro corazón, nuestra existencia y nuestra forma de comunicarnos con Él y con nuestros hermanos. Dice el Concilio Vaticano II:.. ” La obra de nuestra redención se efectúa cuantas veces se celebra en el altar el sacrificio de la cruz, por medio del cual «Cristo, que es nuestra Pascua, ha sido inmolado»” (Const. dogmática Lumen Gentium, 3).

    Cada celebración de la Eucaristía es un rayo de ese sol sin ocaso que es Jesús resucitado. Participar en la Misa, especialmente el domingo, significa entrar en la victoria del Resucitado, ser iluminados por su luz, calentados por su calor. A través de la celebración eucarística, el Espíritu Santo nos hace partícipes de la vida divina que es capaz de transfigurar todo nuestro ser mortal. Y en su paso de la muerte a la vida, del tiempo a la eternidad, el Señor Jesús también nos arrastra con Él para hacer Pascua. En la misa se hace Pascua. En la misa nosotros estamos con Jesús, muerto y resucitado y Él nos empuja hacia adelante, a la vida eterna. En la misa, nos unimos a Él. Más aún, Cristo vive en nosotros y nosotros vivimos en Él. “Con Cristo estoy crucificado, -dice San Pablo- y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí. La vida que vivo al presente, en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí”(Gálatas 2: 19-20). Así pensaba Pablo.

    En efecto, su sangre nos libera de la muerte y del miedo a la muerte. Nos libera no solo del dominio de la muerte física, sino también de la muerte espiritual, que es el mal, el pecado, que se apodera de nosotros cada vez que somos víctimas de nuestros pecados o de los pecados  de los demás. Y entonces nuestra vida se contamina, pierde belleza, pierde significado, se marchita.

    Cristo, en cambio, nos vuelve a dar la vida; Cristo es la plenitud de la vida, y cuando se enfrentó a la muerte la aniquiló para siempre: “Resucitando destruyó la muerte y nos dio nueva  vida”. La Pascua de Cristo es la victoria definitiva sobre la muerte porque Él transformó su muerte en acto supremo de amor. ¡Murió por amor! Y en la Eucaristía quiere comunicarnos este amor pascual y victorioso. Si lo recibimos con fe, también nosotros podemos amar verdaderamente a Dios y al prójimo, podemos amar cómo Él nos amó, dando la vida.

    Si el amor de Cristo está en mí, puedo entregarme plenamente al otro en la certeza interior  de que si el otro me hiriera, yo  no moriría; de lo contrario, debería defenderme. Los mártires han dado sus vidas por esta certeza de la victoria de Cristo sobre la muerte. Solo si experimentamos este poder de Cristo, el poder de su amor, somos verdaderamente libres de darnos sin temor. Esto es la misa: entrar en esta pasión, muerte, resurrección, ascensión de Jesús. Cuando vamos a misa es como si fuéramos al calvario, lo mismo. Pero pensad: Si en el momento de la misa vamos al calvario- imaginadlo- y sabemos que el hombre que está allí es Jesús: ¿Nos pondríamos a hablar, a sacar fotografías, a hacer un espectáculo? ¡No! ¡Porque es Jesús! De seguro estaríamos en silencio, en llanto y también con la alegría de ser salvados. Cuando entramos en una iglesia para ir a misa pensemos en esto: entro en el calvario, donde Jesús da su vida por mí. Y así se acaba el espectáculo, se acaban las charlas, los comentarios y estas cosas que nos alejan de algo tan hermoso como es la misa, el triunfo de Jesús.

    Creo que está más claro ahora que la Pascua está presente y activa cada vez que celebramos la misa, es decir, el sentido del memorial. La participación en la Eucaristía nos adentra en el misterio pascual de Cristo, haciéndonos pasar con Él de la muerte a la vida, es decir, allí en el calvario. La misa es rehacer el calvario, no un espectáculo.

    © Librería Editorial Vaticano



  • Jóvenes: “Crecer en la fe y en la dedicación al prójimo”
  • (ZENIT – 22 Nov. 2017).- El Papa ha animado a los jóvenes a seguir el ejemplo de Santa Cecilia, cuya memoria se celebra hoy, y a “crecer en la fe y en la dedicación al prójimo”.

    El Papa Francisco ha dirigido unas palabras a los jóvenes, enfermos y recién casados en la audiencia general, celebrada esta mañana, 22 de noviembre de 2017, en la plaza de San Pedro.

    El Santo Padre ha invitado a los jóvenes a seguir el ejemplo de Santa Cecilia, y les ha llamado a “crecer en la fe y en la dedicación al prójimo”.

    Asimismo, el Papa ha exhortado a los enfermos que se sostengan “en la experiencia del sufrimiento, el apoyo de Cristo, que siempre está junto a quién está en la prueba”.

    A los nuevos matrimonios, Francisco les ha llamado a que tengan la misma mirada de amor puro que tenía Santa Cecilia, “para aprender a amar incondicionalmente”, y les ha animado a que pidan a Santa Cecilia: “Enséñanos a cantar con el corazón, enséñanos la alegría de ser salvados”.



  • Oriente Medio: El Papa saluda a los visitantes de lengua árabe
  • (ZENIT – 22 Nov. 2017).- “La participación en la Eucaristía nos hace entrar en el Misterio Pascual de Cristo, dándonos paso con Él de la muerte a la vida”, ha dicho el Papa Francisco.

    Es el mensaje que el Santo Padre ha dado a los visitantes de lengua árabe presentes en la audiencia general celebrada esta mañana, 22 de noviembre de 2017, en la plaza de San Pedro.

    El Papa ha saludado a los peregrinos de lengua árabe, especialmente a los de Oriente Medio, animándoles a participar en la Eucaristía. “¡El Señor os bendiga!” les ha deseado el Papa Francisco.



  • Audiencia: “La Misa es el memorial del Misterio Pascual de Cristo”
  • (ZENIT – 22 Nov. 2017).- “La Santa Misa es el memorial del Misterio Pascual de Cristo” es el título de la catequesis impartida por el Papa Francisco en la audiencia general.

    El Papa Francisco ha continuado el nuevo ciclo de catequesis sobre la Santa Misa, esta mañana en la Audiencia general, celebrada en la plaza de San Pedro ante miles de fieles.

    A continuación, ofrecemos el texto de la catequesis del Santo Padre en español:

    Catequesis del Papa en español

    Queridos hermanos y hermanas:

    Continuando con la catequesis sobre la Santa Misa, podemos decir que es el memorial del Misterio Pascual de Cristo, que él llevó a cumplimiento con su pasión, muerte, resurrección y ascensión al cielo, y que nos hace partícipes de su victoria sobre el pecado y la muerte.

    Así, la Eucaristía hace presente el sacrificio que Cristo ofreció, una vez para siempre, en la cruz y que permanece perenemente actual, realizando la obra de nuestra redención.

    En la Misa, el Señor Jesús, haciéndose «pan partido» por amor a nosotros, se nos da y nos comunica toda su misericordia y su amor, renovando nuestro corazón, nuestra vida y nuestras relaciones con él y con los hermanos. A través de la celebración eucarística, la acción del Espíritu Santo nos hace partícipes de la misma vida de Dios, que transforma todo nuestro ser mortal y nos llena de su eternidad.

    Con la Eucaristía Jesús nos libra de la muerte física y del miedo a morir, como también de la muerte espiritual, que es el mal y el pecado. La participación en este sacramento, que nos llena de la plenitud de su vida, nos hace decir con san Pablo: «vivo, pero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en mí» (Ga 2,20). Por ello, para el cristiano es vital participar en la Eucaristía, especialmente el domingo, puesto que nos permite unirnos a Cristo, tomando parte de su victoria sobre la muerte y gozar de los bienes de la resurrección.

    Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los provenientes de España y Latinoamérica. El Señor Jesús nos quiere comunicar en la Eucaristía su amor pascual para que podamos amar a Dios y a nuestro prójimo como él nos ha amado, entregando su propia vida. Que la Virgen Santa interceda ante su Hijo por todos nosotros, y nos alcance la gracia de ser hombres y mujeres que encuentren en el sacrificio eucarístico el centro de la propia existencia y la fuerza para vivir en el amor.

    © Librería Editorial Vaticano



  • Mons. Felipe Arizmendi: Proyecto Global Pastoral en México
  • IGLESIA HACIA EL 31-33

    + Felipe Arizmendi Esquivel
    Obispo de San Cristóbal de Las Casas

    VER

    Los obispos mexicanos, con las aportaciones de muchas personas del país, estamos elaborando un Proyecto Global Pastoral, al que hemos puesto dos fechas como referencia: el año 2031, en que se cumplen 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe en 1531, y el año 2033, a los dos mil años de la muerte de Cristo, acaecida, según el calendario actual, en el año 33 de nuestra era. Habíamos pensado aprobarlo en nuestra reciente asamblea plenaria, pero decidimos esperar hasta abril próximo, para dar oportunidad de que más personas sean escuchadas y nos den su punto de vista, y así se involucren en su proceso y posterior ejecución. No es un Proyecto para que se ponga en práctica hasta aquellos años, sino un camino iluminador para llegar a esas fechas con una Iglesia más renovada.

    Seguimos el método de ver, pensar y actuar. En el análisis de la realidad, se tomaron en cuenta varios fenómenos, como el cambio de época, el relativismo, la corrupción, una ideología de género desvinculada de la identidad sexual, el desencuentro entre personas, generaciones, culturas y pueblos. Se resaltó el rompimiento en la estructura familiar, el divorcio, la violencia intrafamiliar, el aborto, la mentalidad anticonceptiva. Se mencionó el creciente urbanismo, que cambia culturas y origina cinturones de miseria. Se dijo que una de las raíces de nuestros problemas es la desigualdad económica, la inequidad, la pobreza, la injusta distribución de la riqueza, causadas por el sistema neoliberal en que vivimos. Muchos mexicanos no tienen acceso justo a vivienda, alimentación, transporte, vestido, salud, trabajo y educación de calidad. La violencia, el narcotráfico, el crimen organizado, los desaparecidos, los secuestros, los homicidios, las extorsiones, la inseguridad, ensombrecen el panorama social, rompen el tejido social, promueven inestabilidad y polarización social, todo lo cual lleva a un ambiente de desconfianza e inseguridad.

    Se reconoce que vivimos una transición democrática truncada, sin una participación ciudadana más responsable, con partidos que han perdido la confianza de una gran cantidad de personas, con peligro de manipulación y uso instrumental del pueblo pobre y rezagado educativamente, sin discernimiento crítico de las propuestas preelectorales.

    En el documento de trabajo, se pide perdón por todas las acciones y omisiones que han afectado la dignidad de los pueblos indígenas y afrodescendientes. Se enumeró la situación injusta y precaria a la que han sido sometidas muchas mujeres, en la familia, en la sociedad y en la misma Iglesia. Se afirmó que no podemos posponer más su plena incorporación, la vigencia de sus derechos y la valoración de su aporte propio. Se dijo que nos abruma nuestra irresponsabilidad ante el medio ambiente, la pérdida de biodiversidad, la contaminación, la deforestación, las consecuencias del cambio climático.

    El análisis de la realidad concluye con esta afirmación: “Toda esta realidad histórica nos interpela a redoblar nuestro servicio pastoral. Cada sufrimiento, cada situación de injusticia, son una llamada de atención, pues muestran el gran desafío de evangelizar muchas realidades temporales que no corresponden a la promoción de la vida en plenitud”, que es el gran proyecto del Reino de Dios.

    PENSAR

    En la segunda parte del Proyecto, repasamos algunas líneas doctrinales que iluminan nuestro caminar eclesial, como el misterio de la Redención, el “Hecho Guadalupano”, la Palabra de Dios, la necesidad de una conversión personal y pastoral, la sinodalidad, los documentos recientes del magisterio pontificio.

    Recordamos lo que nos pidió el papa Francisco a los obispos, cuando nos encontramos con él en la Ciudad de México, el 13 de febrero de 2016. Hablaba del narcotráfico, pero esta preocupación es global: “Les ruego por favor no minusvalorar el desafío ético y anti cívico que el narcotráfico representa para la juventud y para la entera sociedad mexicana, comprendida la Iglesia. La proporción del fenómeno, la complejidad de sus causas, la inmensidad de su extensión, como metástasis que devora, la gravedad de la violencia que disgrega y sus trastornadas conexiones, no nos consienten a nosotros, Pastores de la Iglesia, refugiarnos en condenas genéricas, sino que exigen un coraje profético y un serio y cualificado proyecto pastoral para contribuir, gradualmente, a entretejer aquella delicada red humana, sin la cual todos seríamos desde el inicio derrotados por tal insidiosa amenaza. Sólo comenzando por las familias; acercándonos y abrazando la periferia humana y existencial de los territorios desolados de nuestras ciudades; involucrando a las comunidades parroquiales, las escuelas, las instituciones comunitarias, las comunidades políticas, las estructuras de seguridad; sólo así se podrá liberar totalmente de las aguas en las cuales lamentablemente se ahogan tantas vidas, sea la vida de quien muere como víctima, sea la de quien delante de Dios tendrá siempre las manos manchadas de sangre, aunque tenga los bolsillos llenos de dinero sórdido y la conciencia anestesiada”.

    ACTUAR

    En la tercera parte, nos proponemos atender ocho desafíos, a reserva de las nuevas consultas que se hagan, y que nos urjan a otros: Nueva evangelización, ser Iglesia en salida, construcción de paz, reconciliación y solidaridad, economía solidaria, renovación de estructuras eclesiales, renovación parroquial, nuevas generaciones, jóvenes, vocaciones y mundo digital, migración.

    Que el Espíritu Santo nos asista, para que seamos la Iglesia que Jesús quiere.



  • San Pedro Esqueda Ramírez, 22 de noviembre
  • «Mártir mexicano. Un ejemplo de abandono en las manos de Dios, joven sacerdote generosamente entregado a su misión, y por ello ajusticiado con saña» 

    Nació en San Juan de los Lagos, Jalisco, México, el 29 de abril de 1887. Sus padres Margarito Esqueda y Nicanora Ramírez ignoraban que habían traído al mundo a una persona auténtica, valiente, que sería testigo de Cristo ante el mundo. Con escasos recursos económicos, la familia vivía alumbrada por la fe que recibió el muchacho, y que se ocupó de acrecentar con la gracia divina. Por eso, la conocida expresión «estamos en manos de Dios» que frecuentemente se formula cuando la incertidumbre ante un futuro incierto hace acto de presencia, sean cuales sean las razones, no fue para él un comentario lacónico, una especie de comodín verbal sin más pretensiones, como tantas veces ocurre. Este joven intrépido y valeroso sostuvo rigurosamente esta convicción, con la hondura que encierra de absoluta confianza en la voluntad divina, en el instante más álgido de su corta existencia.

    Su temprana vinculación a la parroquia como niño de coro y monaguillo despertó su vocación al sacerdocio. Su expediente académico era impecable. Responsable y aplicado en sus estudios, siempre cosechando buenas notas, hicieron de él un alumno modélico para Piedad y Pedro, dos de sus profesores y directores de los centros en los que se educó. En esa infancia enriquecida por la piedad, y saludablemente gozosa, se habituó a rezar el rosario. Erigía altares en los que simulaba estar oficiando misa, el sueño que alimentaba en su espíritu.

    Tenía 15 años cuando ingresó en el seminario auxiliar de San Julián, dejando el incipiente trabajo en una zapatería, porque su padre juzgó conveniente que iniciase la carrera eclesiástica. Allí siguió mostrando sus cualidades para el estudio, que eran tan solo un matiz de las muchas que le adornaban. En el seminario permaneció recibiendo formación hasta que las autoridades federales determinaron cerrarlo en 1914. No había podido ser ordenado, pero era ya diácono, y al regresar a su ciudad natal actuó como tal en la parroquia hasta que en 1916, después de haber completado estudios en el seminario de Guadalajara, se convirtió en sacerdote. Recibió el sacramento a finales de ese año en la capilla del hospital de la Santísima Trinidad. A continuación fue designado vicario de la parroquia en la que trabajaba. En ella permaneció hasta su muerte; once años de intensa actividad pastoral, dando lo mejor de sí. Dinamizó la vida apostólica con una excelente labor catequética que tenía como objetivo a los niños, a la par que impulsaba la asociación Cruzada Eucarística inducido por su amor a la Eucaristía, devoción que, junto a la que profesaba a la Virgen, extendió entre los fieles. De la Eucaristía extraía su fortaleza y aliento. Fue también un ángel de bondad para los pobres.

    Las fuerzas gubernamentales en una feroz campaña anticlerical habían dictado orden de persecución, y las buenas gentes del pueblo intentaron convencer a Pedro para que huyese a otro lugar. Sólo aceptó refugiarse de manera provisional en algunos lugares siempre cercanos a los fieles, a quienes de ese modo seguía atendiendo pastoralmente. Los sacerdotes y religiosos que han derramado su sangre por Cristo y su Iglesia en medio de conflictos políticos fueron caritativos y se caracterizaron por la libertad evangélica. No tuvieron acepción de personas, ni militaron en bandos determinados. Arraigados en Cristo se desvivían por las necesidades de sus fieles, con independencia de sus ideologías. Así era Pedro.

    Al inicio de noviembre de 1927 buscó refugio en Jalostotitlán, Jalisco. Pero regresó a San Juan llevado por su amor a los feligreses; no quiso dejarles sin asistencia. Se alojó en el hospital del Sagrado Corazón. El pueblo quería a ese sacerdote que habían visto crecer entre ellos, pero temían a las represalias de las autoridades si le daban cobijo; por eso, a veces algunas personas no le franquearon la puerta de sus moradas. Sin embargo, la gran mayoría no ocultaba su preocupación por su destino. Y las anfitrionas de una casa en la que fue acogido, le rogaron seriamente que escapara. Pero Pedro no estaba dispuesto a ello, y dando testimonio de su gran fe, decía: «Dios me trajo, en Dios confío». Este sentimiento, que reiteró ante otros vecinos, en ningún modo puede ser espontáneo cuando la vida está en peligro; estaba asentado en un corazón orante firmemente clavado en el corazón del Padre, abierto a su gracia.

    Fue detenido el 18 de noviembre de ese año 1927. En un mísero y oscuro cuartucho sufrió pacientemente la fiereza de los azotes y otras crueldades que le ocasionaron la fractura de uno de sus brazos; por ello los federales no pudieron verle expirar en la hoguera, como habían previsto. Pero el tormento más doloroso fue ver profanados ante sí los objetos sagrados, destruidos los ornamentos y saqueado el archivo parroquial. Una cruel e infame tortura para un hombre de Dios, una persona inocente que lo único que perseguía era amar a Cristo y a los demás. Las incesantes vejaciones martiriales duraron hasta el 22 de noviembre. Maniatado y lleno de heridas le obligaron a subir por sí mismo a un árbol. Allí fue tiroteado sin piedad por un alto oficial que vertió en él su torrente de ira al ver que no podía sostenerse en la pira que habían dispuesto para ajusticiarlo prendiendo fuego al árbol en cuestión. Camino de su particular calvario, envuelto en un heroico silencio, dejó su testamento de fidelidad a la catequesis y al evangelio en unos niños que se acercaron a él. Juan Pablo II lo canonizó el 21 de mayo del 2000.



  • ‘Latinoamérica’: Libro entrevista al Papa del argentino Hernán Reyes
  • (ZENIT – 21 Nov. 2017).- El libro entrevista al Papa titulado ‘Latinoamérica. Conversaciones con Hernán Reyes Alcaide’, escrito por el periodista argentino Hernán Reyes, de la agencia de noticias ‘Telam’ ha sido presentado hoy, martes, 21 de noviembre, en Roma, en la sede de la Pontificia Comisión para América Latina.

    Se trata de una serie de conversaciones del Santo Padre Francisco con el autor, sobre la situación de América Latina y los desafíos de la pastoral y de la democracia.

    En la presentación estuvieron presentes Guzmán Carriquirry, secretario de la Pontificia Comisión de América Latina; el cardenal Lorenzo Baldisserri, Secretario General de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos; el profesor Gianni Lavella, de la comunidad de San Egidio; el jesuita Diego Fares, de Civiltá Cattolica y Hernán Reyes, autor del libro.

    El profesor Carriquiry señaló la “originalidad” del libro ‘Latinoamérica’, que es la mirada del Papa sobre América Latina, y ha señalado que el Papa anuncia el deber de los cristianos de defender la democracia, “estando vigilantes porque si no se cuida bien, tiende a degradarse”.

    El profesor Carriquiry invitó además a leer la declaración del 13 de noviembre del presente año, realizada por el Parlamento del Mercosur, la cual apoya los esfuerzos del Papa para una cultura del encuentro y del diálogo entre los pueblos, así como el interés cultural del libro ‘Latinoamérica’.

    “Un Francisco muy natural”

    Gianni Lavella retomó el tema de Aparecida, donde el Papa señaló que “la conversión pastoral está a mitad camino”, levantando “una hipótesis”, que “se llama clericalismo, como si el sacerdote fuera el patrón” e indicó que “el antídoto” es la cercanía de pastor a la gente. El Pontífice también explica que el amor del pueblo y sus tradiciones no es populismo.

    El escritor Diego Fares, por su parte, dibujó un Francisco muy natural, sorprendentemente latinoamericano más que argentino, con visión de futuro. Invitando a volver a las raíces, donde están vivas, en la piedad popular, no folclórica sino donde está su corazón ético, señaló.

    El cardenal Baldisseri concluyó la presentación recordando sus casi 20 años vividos en América Latina, y subrayó la importancia del encuentro de Aparecida en 2006 y de la piedad popular de los pueblos latinoamericanos. También de la capacidad del Papa de llegar al corazón de la gente y de los jóvenes, porque dijo, “sabe hablar en su lenguaje”.

    Siguieron unas palabras final del autor, Hernán Reyes, en el que señaló que el proyecto inició en el 2016, repasando algunos puntos después de diez años de la ‘Misión Continental’ planteado en Aparecida.



  • Perú: ‘Con Francisco a caminar’ es el himno oficial de la visita del Papa
  • (ZENIT – 21 Nov. 2017).- La Conferencia Episcopal Peruana (CEP) dio a conocer el viernes, 17 de noviembre de 2017, el himno oficial que se interpretará durante la visita que realizará el Papa Francisco a las ciudades de Puerto Maldonado (Madre de Dios), Trujillo (La Libertad) y Lima, en enero de 2018.

    ‘Con Francisco a caminar’ es el nombre de la canción que caracterizará la visita papal entre el 18 y 21 de enero, la misma que obtuvo el primer lugar en el concurso nacional ‘Papa Francisco Perú 2018’, que tuvo como lema “Unidos por la esperanza”.

    El autor y compositor del himno ganador es Óscar Quiñones Enciso y la intérprete, su hermana, Elizabeth. También participaron en su interpretación el coro de los niños y niñas de la comunidad parroquial de la Buena Nueva del distrito limeño de San Juan de Lurigancho.

    Este himno será producido en un estudio de grabación y recibirá un reconocimiento de parte de la Conferencia Episcopal Peruana.

    Composición musical

    ‘Con Francisco a caminar’ llama a los peruanos a “vivir en unidad” y tomar la visita del Papa Francisco “como una renovación de nuestra fe”, informan desde la Conferencia Episcopal Peruana. En sus líneas, se canta a un país de gran nobleza y con un gran corazón, que no se rinde, que no deja de creer, que no deja de rezar. Un Perú donde nunca se acaba la esperanza.

    Musicalmente, esta melodía posee una mezcla de instrumentos peruanos como el cajón y quena, además de la guitarra acústica y batería, y consigue articular muy bien los diversos acordes, produciendo una sensación de armonía que durante la canción se vuelve muy pegadiza.

    Respecto de la interpretación, la dulce voz de Elizabeth transmite la profunda emoción que se siente al estar ante la presencia del Santo Padre. Asimismo, el coro de los niños expresa una celebración a la vida, a la alegría y a vivir en una constante esperanza.



  • Sínodo 2018: Primeras respuestas del Cuestionario del Documento Preparatorio
  • (ZENIT – 21 Nov. 2017).- Entre las actividades programadas se ha concedido especial atención a la reunión pre-sinodal de los jóvenes, convocada en Roma por el Santo Padre, del 19 al 24 de marzo de 2018.

    Los días 16 y 17 de noviembre de 2017 ha tenido lugar la tercera reunión del XIV Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos, presidida por el Santo Padre Francisco.

    En un comunicado de la Secretaría General del Sínodo informan de que se ampliará la participación de los jóvenes a través de las redes sociales para la reunión pre-sinodal que habrá en marzo de 2018 y señalan que el Cuestionario del Documento Preparatorio estará disponibles en las plataformas on-line correspondientes hasta el 31 de diciembre de 2017.

    El Consejo contó con la intervención del cardenal Lorenzo Baldisseri, Secretario General del Sínodo, con la que comenzaron los trabajos. En la apertura, el purpurado dio las gracias al Papa por su presencia y también por convocar la Asamblea Especial para la Región Pan- Amazónica, que tendrá lugar en octubre de 2019.

    Cuestionario para los jóvenes

    El Secretario General dio la bienvenida a todos los participantes y habló del Documento preparatorio y el Cuestionario dirigido a los organismos que tienen derecho, en la apertura de un portal on-line con un Cuestionario ad hoc para los jóvenes, en la activación de canales especiales en las redes sociales, así como en el Seminario Internacional sobre la condición juvenil del pasado mes de septiembre.

    Tras la intervención del Secretario General, se discutió de los criterios para la elaboración del ‘Instrumentum laboris’, de manera que se puedan incluir todos los diversos aportes de la fase de consulta que aún están vigente.

    A continuación, se informó sobre las respuestas al Cuestionario del Documento Preparatorio recibidas hasta el momento, así como sobre los primeros datos estadísticos relativos al cuestionario on-line, todavía abierto. En este sentido, se decidió dejarlo en línea hasta el 31 de diciembre de 2017.

    Al final de la reunión, se anunció que la próxima Asamblea sinodal se celebrará del 3 al 28 de octubre de 2018, y se informó de los nombramientos que hizo el Papa Francisco del Relator General en la persona del cardenal Sérgio Da Rocha, y de los dos secretarios especiales en las personas de Giacomo Costa y de Rossano Sala.



  • Santa Marta: La colonización cultural no tolera las diferencias
  • (ZENIT – 21 Nov. 2017).- “La colonización cultural e ideológica no tolera las diferencias y hace todo igual terminando por perseguir a los creyentes”.

    Esto afirmó el Papa Francisco en su homilía de la Misa celebrada esta mañana, 21 de noviembre de 2017, en la capilla de la Casa de Santa Marta.

    El Papa ha revelado en su homilía que “las colonizaciones ideológicas y culturales sólo ven el presente, reniegan el pasado y no ven el futuro. Viven en el momento, no en el tiempo, y por esto no pueden prometernos nada”.

    “Y con esta actitud de que todos sean iguales y borrar las diferencias cometen el pecado malísimo de la blasfemia contra Dios creador”, ha explicado. “Cada vez que se produce una colonización cultural e ideológica se peca contra Dios creador porque se quiere cambiar la Creación como la ha hecho Él”.

    El Pontífice basó su reflexión en el martirio de Eleazar, que narra el Libro de los Macabeos propuesto por la Primera Lectura (6,18-31).

    Persecución

    Francisco indicó que existen tres tipos principales de persecuciones: una persecución sólo religiosa; otra político-religiosa como por ejemplo la “Guerra de los treinta años” o la “noche de San Bartolomé”; y una tercera persecución puramente “cultural”, es decir, cuando llega “una nueva cultura que quiere hacer todo nuevo y barre con todas las tradiciones, la historia, e incluso la religión de un pueblo”. Así, señaló que este último tipo de persecuciones es la que encuentra Eleazar, condenado a morir por fidelidad a Dios.

    “Todo nuevo”, la “modernidad” es una verdadera colonización ideológica –subrayó el Papa– que quiere imponer al pueblo de Israel “esta costumbre única”, en base a la cual todo se hace así y hay libertad para otras cosas. Y algunos aceptaron porque les parecía una cosa buena, para ser como los demás, y así se eliminan las tradiciones y el pueblo comienza a vivir de un modo diverso, explicó Francisco.

    Para defender las “verdaderas tradiciones” del pueblo, nacen algunas resistencias, como la de Eleazar, hombre digno, muy respetado, aclaró el Obispo de Roma, y apuntó que en el Libro de los Macabeos se relata la historia de estos mártires, de estos héroes.

    Una persecución nacida a partir de una colonización ideológica y siempre va adelante así: destruye, “hace todo igual, no es capaz de tolerar las diferencias”, señaló el Papa.

    Francisco concluyó la homilía deseando que el ejemplo de Eleazar “nos ayude en los momentos, tal vez, de confusión, ante las colonizaciones culturales y espirituales que se nos proponen”.



  • El Papa constituye la Sección Tercera de la Secretaría de Estado
  • (ZENIT – 21 Nov. 2017).- El Papa Francisco ha constituido la Sección Tercera de la Secretaría de Estado con la denominación de ‘Sección del Personal de rol diplomático de la Santa Sede’, reforzando el cargo actual de Delegado de las Representaciones Pontificias.

    La Secretaría de Estado de la Santa Sede ha informado sobre ello a través de un comunicado, publicado esta mañana, 21 de noviembre de 2017.

    La Sección, que dependerá de la Secretaría de Estado, estará presidida por Mons. Jan Romeo Pawlowski, actualmente Delegado de las Representaciones Pontificias.

    Tendrá como finalidad demostrar la atención y la cercanía del Santo Padre y de los Superiores de la Secretaría de Estado al personal de rol diplomático. Para ello el Delegado de las Representaciones Pontificias podrá efectuar con regularidad visitas a las sedes de las Representaciones Pontificias.

    La Tercera Sección tratará exclusivamente los asuntos relacionados con las personas que trabajan o se preparan para trabajar en el servicio diplomático de la Santa Sede, por ejemplo la selección, la formación inicial y permanente, las condiciones de vida y de servicio, los ascensos, los permisos, etc.

    En el ejercicio de estas funciones gozará del derecho de autonomía y, al mismo tiempo, procurará establecer una estrecha colaboración con la Sección de Asuntos Generales (que seguirá tratando las cuestiones de las Representaciones Pontificias) y con la Sección de Relaciones con Estados (que continuarán tratando los aspectos políticos del trabajo de las Representaciones Pontificias).

    En este sentido, el Delegado de las Representaciones Pontificias participará, junto con el Excmo. Sustituto para los Asuntos Generales, y con el Excmo. Secretario para las Relaciones con los Estados, en las reuniones semanales de coordinación presididas  por el Secretario de Estado. También convocará y presidirá  las reuniones ad hoc para la preparación de los nombramientos de los representantes pontificios. Por último será responsable, junto con el Presidente de la Pontificia Academia Eclesiástica, de la selección y la formación de los candidatos.

    © Librería Editorial Vaticano



  • Vídeo mensaje: El Papa confirmará a los católicos de Bangladesh en su fe
  • (ZEMIT – 21 Nov. 2017).- El Papa Francisco anuncia que su visita tiene como objetivo “confirmar a la comunidad católica de Bangladesh en su fe y en su testimonio del Evangelio”.

    El Santo Padre ha enviado un vídeo mensaje al pueblo bengalí con motivo de su inminente viaje apostólico a Bangladesh, que será del 30 de noviembre al 2 de diciembre de 2017.

    “Mi visita tiene como objetivo confirmar a la comunidad católica de Bangladesh en su fe y en su testimonio del Evangelio, que enseña la dignidad de cada hombre y mujer, y nos llama a abrir el corazón a los demás, especialmente a los pobres y necesitados”, indica el Santo Padre.

    El Papa comienza el mensaje manifestando su alegría e ilusión por este viaje: “Espero con ganas el momento en que podamos estar juntos”, y asegura que viajará a Bangladesh “como ministro del Evangelio de Jesucristo, para proclamar su mensaje de reconciliación, de perdón y de paz”.

    Francisco forma que quiere conocer a toda la gente, y en particular –señala el Papa– tiene “muchas ganas” de encontrarse con los líderes religiosos en Ramna. Así, explica que “vivimos en un momento en que los creyentes y los hombres de buena voluntad en todas partes están llamados a promover la comprensión recíproca y el respeto, y a apoyarse unos a otros como miembros de la única familia humana”.

    El Pontífice agradece a todos los que están “trabajando duro” en el país para preparar su visita, y pide a cada uno de ellos que rece para que los días que esté con ellos sean “fuente de esperanza y de aliento para todos”. “¡Sobre vosotros y vuestras familias invoco las bendiciones divinas de alegría y paz! ¡Hasta pronto!”, con estas palabras bendice al pueblo bengalí.



  • P. Antonio Rivero: “¿Dejaremos reinar a Cristo en nuestra vida?”
  • SOLEMNIDAD DE CRISTO REY

    Ciclo A

    Textos: Ez 34, 11- 12.15-17; 1 Co 15, 20-26.28; Mt 25, 31-46

    Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teología Espiritual, profesor en el Noviciado de la Legión de Cristo en Monterrey (México) y asistente del Centro Sacerdotal Logos en México y Centroamérica, para la formación de sacerdotes diocesanos.

    Idea principal: Cristo es Rey…pero muy distinto a nuestros reyes y jefes de estado.

    Síntesis del mensaje: La Iglesia católica celebra hoy con gran júbilo la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, con la cual se cierra el año litúrgico. De este modo la liturgia conmemora, cada año, el misterio completo de la Redención del género humano, desde la espera de la venida del Salvador, o sea el Adviento, hasta la celebración del reinado universal y eterno de Jesucristo. Fiesta instituida por el papa Pío XI en 1925. “Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat”. Ahí están los vítores escritos con bronce triunfal en el obelisco de Heliópolis, hincado en la Plaza de san Pedro.

    Puntos de la idea principal:

    En primer lugar, Jesús habló muchas veces -90 sólo en el evangelio de san Mateo- de “el Reino de los cielos”. Y eso porque no podía decir lo que quería – “El Reino de Dios”-, y eso porque el judío tenía tal piedad, respeto y miedo a Dios que ni a mencionarlo se atrevía. Pero del título de rey, Jesús huía. Tras la multiplicación de los panes, los estómagos agradecidos quisieron nombrarle rey, pero Él puso tierra de por medio y se perdió en la montaña. De reyes, jefes de Estado, presidentes de naciones, políticos…Jesús tenía mala opinión; los llamó “tiranos” y “opresores” (cf. Mt 2025). Otro día, incitó a la gente contra su propio rey, Herodes: “Id y decid a ese zorro…” (Lc 13, 32). Cristo sólo una vez aceptó la corona, el cetro y el manto, y eso porque el manto era un trapo viejo, el cetro una caña rota y la corona era de espinas. Pilatos le sacó así en público: “Aquí tenéis a vuestro rey”.

    En segundo lugar, el verdadero reinado Cristo lo quiere instaurar en la conciencia, en el corazón y en la vida de los hombres, de todo hombre. Ese es el único Cristo Rey, esa es la única victoria, reino e imperio que le importa al mundo, a la Iglesia y a Dios. Cristo quiere reinar en cada familia y poner su reinado de amor y paz, desterrando toda pelea, divisiones y egoísmo. Cristo quiere reinar en cada joven y poner su reinado de pureza y alegría, desterrando toda miseria y desenfreno moral. Cristo quiere reinar en cada comunidad eclesial y poner su reinado de unión, desterrando envidias, pujas, murmuraciones y ansias de protagonismo. Cristo quiere reinar en cada obispo, sacerdote, diácono y poner su reinado de servicio humilde, desterrando todo autoritarismo y ansias de carrerismo y ambiciones. Cristo quiere reinar en cada laico, aunque sea incrédulo, ateo, agnóstico. Cristo quiere reinar en cada asilo de ancianos y poner ternura y cuidado amoroso, desterrando la ideología del descarte. Cristo quiere reinar en cada hospital y poner paciencia, alivio e interés por el enfermo. Cristo quiere reinar en cada Parlamento y poner su reinado de justicia y de verdad, desterrando toda explotación, venganza y ansias de dominio. Cristo quiere reinar en cada nación, instaurando su libertad en este mundo que quiere enarbolar la bandera del liberalismo; venciendo, con la fe y el amor, el marxismo comunista que ha dejado millones de muertes y naciones enteras devastadas. Y ante este Nuevo Orden Mundial que nos quiere imponer (aborto, eutanasia, homosexualidad aprobada e incentivada, ingeniería genética sin límites…), Cristo quiere reafirmar su Reinado verdadero, ganado con su sangre bendita.

    Finalmente, Cristo sobre todo quiere reinar en nuestra vida. Sobre nuestra mente, para que tengamos los criterios de Cristo. Sobre nuestra afectividad, para que nuestros amores sean los de Cristo. Sobre nuestra voluntad, para que nuestras decisiones sean como las de Cristo. Sobre nuestra familia, a ti consagrada. 

    Para reflexionar: ¿Dejaremos reinar a Cristo en nuestra vida o preferimos ser nosotros rey de nuestras decisiones? ¿Qué ganamos si Cristo es nuestro Rey? ¿Qué perdemos si Él no es nuestro Rey?

    Para rezar: Señor, quiero gritar como nuestros hermanos mártires de España y de México cuando eran torturados: “¡Viva Cristo Rey!”. Gracias, por haberme escogido como súbdito de tu Reino. Perdóname por las veces que seguí a otros reyes: el rey de copas del placer; el rey de espadas de la violencia; el rey de oro del dinero. Prometo en este día serte fiel hasta la muerte, con la ayuda de tu gracia.

    Para cualquier duda o pregunta, aquí tienen el email del padre Antonio, arivero@legionaries.org



  • Beata María de Jesús, el Buen Pastor (Franciszka Siedliska), 21 de noviembre
  • «Polaca, fundadora de las Hermanas de la Sagrada Familia de Nazaret. Un ejemplo de tenacidad y fe en defensa del ideal religioso. Abrió casas en Europa y Estados Unidos. Es patrona de la misión católica polaca en Inglaterra y Gales»

    Hoy, festividad de la Presentación de la Virgen María, la Iglesia también celebra la vida de Franciszka Anna Józef. Nació el 12 de noviembre de 1.842 en el castillo polaco de Roszkowa Wola, lugar cercano a Varsovia. Era la primogénita del matrimonio de terratenientes compuesto por Adolf Siedliska y Cecilia Mariana Morawska. Los Siedliska tenían lazos de parentesco con aristócratas polacos que se hallaban en la zona rusa. El abuelo materno de la beata era ministro de finanzas.

    El ambiente que rodeó su infancia, tal como le ocurrió a la mayoría de sus contemporáneos, cedía al influjo de las ideologías políticas del momento. El aire que se respiraba en su hogar estaba teñido por un cierto liberalismo en el que la fe ocupaba un papel muy secundario. Ella y su hermano Adam simplemente recibieron la educación que correspondía a su alcurnia. Sin embargo, Franciszka no era ajena al hecho religioso. Su institutriz le había familiarizado con la oración, y de alguna forma fue su guía hasta que se produjo su muerte. Con esta sensibilidad espiritual en carne viva, cuando tenía 9 años al ver a su madre gravemente enferma no dudó en solicitar insistentemente la gracia de su curación a la Virgen de Czestochowa. Y poco tiempo después, en 1854, tuvo la fortuna de tomar contacto con el padre Leander Lendzian, un capuchino lituano que residía en Varsovia, ciudad en la que Cecilia se encontraba en periodo de restablecimiento, residiendo en casa de sus padres.

    Este religioso, que tuvo gran influencia en la vida de Franciszka (fue su director espiritual hasta 1879), la preparó para recibir los sacramentos de la comunión y la confirmación, momento en que decidió consagrarse. La noticia cayó como un jarro de agua fría en el hogar de los Siedliska; sus padres tenían planes diametralmente opuestos a los suyos. En particular, su progenitor no le daba otra alternativa que la de contraer matrimonio con una persona de similar posición. Aparentemente la joven se plegaba a su voluntad; les acompañó en un largo viaje por Europa en el transcurso del cual se perfilaron claramente los puntos de vista de uno y de otra. Adolf, su padre, insistió hasta la saciedad en la tesis del ventajoso matrimonio, y ella, que había heredado su fuerte carácter, replicó mostrando su férrea decisión de seguir a Cristo.

    Tanta carga de tensión emocional terminó por afectarle a su madre y a ella. En su caso se temió que hubiera podido contraer la tuberculosis. Mientras visitaban médicos afamados y recibía tratamientos en balnearios de Alemania, Austria, Francia y Suiza, hubo una insurrección que obligó a su padre a dejar Polonia. Fue el momento de la conversión de la beata. Su hermano Adam falleció en 1860, parece que a consecuencia de un accidente. Cuatro años más tarde, hallándose en Cannes a la espera de que su padre la autorizara a ingresar en la vida religiosa, Franciszka privadamente consagró a Cristo su castidad. Cuando pudieron regresar a su domicilio se comprometió como terciaria franciscana. Adolf murió en 1870 y ella tenía vía libre para materializar su consagración, alentada por Lendzian. Nuevo veto, en este caso debido a su precaria salud, le impidió dar el paso que anhelaba. En abril de 1873 por sugerencia de este capuchino, que veía clara la voluntad de Dios sobre ella, inició la fundación de la Congregación de las Hermanas de la Sagrada Familia.

    Fue secundada por su madre y dos terciarias franciscanas de avanzada edad. Iniciaron una labor catequética teniendo como centro de su consagración la adoración de Jesús Sacramentado. En otoño, una vez que vio frustrados los intentos de poner en marcha la obra en Polonia y en Lourdes, contando con la ayuda del padre Piotr Semenenko, superior general de los resurreccionistas, viajó a Roma y recibió la bendición de Pío IX, quien les dio vía libre para que pudieran establecerse allí. La fundación vio la luz en 1875. El padre Semenenko contribuyó también con su experiencia a la redacción de los estatutos. Ambos asistían a los emigrantes. El lema de Franciszka fue el fiat: «hágase tu voluntad». La primera comunidad tenía como modelo a la Sagrada Familia, con un claro compromiso eclesial de unión con el Santo Padre y la determinación a vivir la caridad que debía plasmarse en la acción apostólica. El padre Semenenko las asistía espiritualmente.

    En 1881 Franciszka fundó en Cracovia, y tres años más tarde profesó tomando el nombre de María de Jesús, el Buen Pastor. Las religiosas se dedicaban a enseñar el catecismo, preparando a los niños para recibir los sacramentos. Progresivamente fueron abriendo otros campos: la dirección de residencias e internados, el trabajo en escuelas, en el ámbito sanitario, ayuda a los emigrantes e incluso la acogida y crianza de niños de diversas nacionalidades, entre otras acciones. En 1885 se fundó Chicago respondiendo a la petición de prelados y sacerdotes para que asistieran a compatriotas polacos. Cuando Franciszka murió el 21 de noviembre de 1902 a causa de una peritonitis, dejaba 28 casas extendidas por distintos países, entre ellos, además de los Estados Unidos, las ciudades de París y Londres. Fue beatificada por Juan Pablo II el 23 de abril de 1989. En 1996 fue proclamada patrona de la misión católica polaca en Inglaterra y Gales.



  • Policía de Carreteras y Ferroviaria: El Papa les propone un “estilo de misericordia”
  • (ZENIT – 20 Nov. 2017). “Os sugiero un estilo de misericordia en el cumplimiento de vuestras funciones. La misericordia no es sinónimo de debilidad, ni requiere la renuncia al uso de la fuerza”.

    A las 12:15 de esta mañana, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, el Santo Padre ha recibido en audiencia a los dirigentes y al personal de la Dirección Central de la Policía de Carreteras y Ferroviaria y les dirigió el discurso que publicamos a continuación.

    El Papa ha agradecido su visita a los dirigentes y personal de la Policía y les ha recordado que “es importante confiar en el uso de una fuerza que nunca degenere en violencia, tanto en la actividad de control como en la de represión”.

    La misericordia –ha explicado el Papa– significa en cambio ser capaces de no identificar al culpable con el delito cometido, terminando por hacerle daño y generar un sentimiento de revancha; también significa hacer el esfuerzo de comprender las necesidades y las razones de las personas que encontráis en vuestro trabajo.

    Un trabajo que requiere de vosotros el uso de la misericordia también en las innumerables situaciones de debilidad y dolor que enfrentáis a diario, no solo en el caso de siniestros de diversa índole, sino también “en el encuentro con personas necesitadas o desfavorecidas”.

    Sigue el texto completo del discurso pronunciado por el Santo Padre.

    Discurso del Papa Francisco 

    Queridos hermanos y hermanas:

    Me alegra encontraros hoy y dialogar con vosotros, dirigentes y agentes de la Policía de Carreteras y de la Policía Ferroviaria.  Agradezco al Jefe de la Policía  sus amables palabras de presentación.

    Todos los ciudadanos deben sentirse agradecidos por el trabajo que realizáis  en nombre del Estado y de la colectividad  con el objetivo de garantizar, a través de una multiplicidad de funciones, la seguridad de quienes viajan por las carreteras y en los trenes. En nuestro mundo los viajes se multiplican, de ahí que una movilidad eficiente y segura se haya convertido en un requisito primordial e indispensable para una sociedad que quiere seguir el ritmo del desarrollo y garantizar el bienestar de sus miembros.

    En las carreteras, la tarea de detectar infracciones, regular el tráfico, prevenir, socorrer y  dar cuenta de los  accidentes, tiene que ver con una realidad –la de las carreteras- cada vez más compleja y tumultuosa. Junto a las carencias del sistema de tráfico, que requiere  inversiones sustanciales en modernización y seguridad, es importante tener en cuenta el escaso sentido  de responsabilidad de muchos conductores, que a menudo ni siquiera se dan cuenta de las graves consecuencias de su desatención  (por ejemplo, con el uso indebido de teléfonos celulares) o de su desaprensión.

    Las causas son la prisa y  la competencia asumidas como estilo de vida que hace de los  otros conductores obstáculos u oponentes a superar, transformando las carreteras en pistas de “Fórmula 1” y el cruce de semáforos en la  línea de salida de un gran premio. En ese contexto, las sanciones no son suficientes para aumentar la seguridad, sino que se necesita una acción educativa que permita una mayor toma de  conciencia de la responsabilidad que se tiene con los  que viajan a nuestro lado .
    Esta acción de sensibilización e incremento del sentido cívico, tanto en la carretera como en el sector ferroviario, debería aprovechar lo más posible  la experiencia que vosotros, hombres y mujeres policías, acumuláis  día tras día en las carreteras y los ferrocarriles, en vuestro contacto directo con las  personas y las problemáticas. La línea directa entre el personal de servicio  y las centrales  permite llevar a cabo un trabajo de monitoreo continuo en todo el territorio, en el  cual es esencial vuestra tarea de dirigentes con la que aseguráis la coordinación, la comunicación de los resultados y la interacción.

    También el sector ferroviario es un ámbito fundamental en la vida del país, que  necesita igualmente mantenimiento e inversiones estructurales, cuya insuficiencia causa  cada día malestar a millones de trabajadores pendulares y viajeros y  no pocas veces, como las noticias recientes enseñan, accidentes mortales. El que encontráis todos los días en el ferrocarril es como un microcosmos, atravesado por las realidades más  diferentes y  con el que viajáis para proporcionar seguridad, prevención y represión de los delitos.

    En el ámbito de los ferrocarriles, como en el de  las carreteras, la acción policial requiere un alto profesionalismo y especialización, y por lo tanto una actualización continua del conocimiento de las leyes y del uso de la instrumentación y la tecnología. El contacto constante con las personas significa que vuestro profesionalismo  no se mida solamente por la elevada capacidad que se os requiere, sino también por una profunda rectitud, -que no lleve nunca a aprovechar del poder que poseéis-  y por un alto grado de humanidad.

    Tanto en la actividad de control como en la de represión, es importante confiar en el uso de una fuerza que nunca degenere en violencia. Para ello se necesitan gran sabiduría y autocontrol, especialmente cuando el policía es visto con desconfianza o casi como un enemigo, en lugar de como el guardián del bien común. Esto último, lamentablemente, es un mal extendido  que en determinadas zonas  llega a la contraposición entre el tejido social y el Estado, junto con aquellos que lo representan.

    También a vosotros, como hice con toda la Iglesia y la sociedad durante el Año Jubilar de 2015, os sugiero un estilo de  misericordia en el cumplimiento de vuestras funciones. La misericordia no es sinónimo de debilidad, ni requiere la renuncia al uso de la fuerza; significa en cambio ser capaces de no  identificar al culpable con el delito cometido, terminando por hacerle daño y generar un sentimiento de revancha; también significa hacer el esfuerzo de comprender las necesidades y las razones de las personas que encontráis en vuestro trabajo. Un trabajo que requiere de vosotros  el uso de la misericordia también en las  innumerables situaciones  de debilidad y dolor que enfrentáis a diario, no solo en el caso de siniestros de diversa índole, sino también en el encuentro con personas necesitadas o desfavorecidas.

    Para concluir, me refiero a vuestro patrón ,San Miguel Arcángel, descrito en el libro bíblico del Apocalipsis mientras lucha contra Satanás, en defensa de la mujer que ha dado  a luz al Salvador (véase 12: 1-6). Esta imagen bíblica nos hace reflexionar sobre la lucha continua entre el bien y el mal, de la cual nunca podemos sentirnos excluidos . En la perspectiva bíblica, los protagonistas de este enfrentamiento son, ante todo,  Dios y Satanás, uno representa la plenitud del bien y de lo que es favorable al hombre, el otro encarna el mal y se opone al éxito de la existencia humana .

    Incluso prescindiendo de  una óptica de fe, es importante reconocer la realidad de este enfrentamiento, entre el bien y el mal, que se lleva a cabo  en nuestro mundo e incluso dentro de nosotros. Conscientes de este desafío decisivo, sería una locura consentir con el mal o incluso pretender ser neutrales. Por el contrario, a cada uno se le pide que asuma la  parte de responsabilidad que le toca. empleando todas sus energías  para contrarrestar el egoísmo, la injusticia y la indiferencia.

    Todos tenemos que hacerlo, pero vosotros estáis en la vanguardia del enfrentamiento con todo lo que ofende al hombre, crea desorden y fomenta la ilegalidad, obstaculizando la felicidad y el crecimiento de las personas, especialmente de las más jóvenes. Vuestro servicio, a menudo no estimado adecuadamente, os pone en el  corazón de la sociedad y, por su gran valor, no dudo en  definirlo como una misión que debe realizarse con honor y profundo sentido del deber, al servicio del hombre y del bien común.

    Invoco de Dios su bendición paternal y su protección para vosotros y vuestras familias, y os pido que recéis por mí.

    © Librería Editorial Vaticano



  • El concierto de Navidad vuelve al Vaticano
  • (ZENIT – 20 Nov. 2017).- El Concierto de Navidad 2017, este año volverá a celebrarse en el Vaticano el 16 de diciembre, y los fondos recaudados serán destinados a dos proyectos educativos para jóvenes y niños: uno de la Fundación Don Bosco en el Mundo y otro de la organización de derecho pontificio Scholas Occurrentes.

    En la presentación del evento, este lunes 20 de noviembre, en la Sala Marconi de Radio Vaticano, José María del Corral, presidente de Scholas Occurentes, anunció que en el primer semestre de 2018 en el Vaticano, se realizará el primer encuentro de jóvenes víctimas del ‘bullying’ y ‘ciberbullying’. Y que para ello se realizará un observatorio contra el ‘bullying’.

    La iniciativa cuenta con el patrocinio de la Congregación para la Educación Católica y su secretario el arzobispo Angelo Vincenzo Zani, quien señaló que “Nuestro dicasterio sigue la educación y no suele dar patrocino a eventos culturales” pero “para tener una paz segura es necesario invertir en la educación” que genere una “cultura de la acogida, de la fraternidad”.

    Se da así una respuesta concreta, aseguró el arzobispo, apoyando estas dos iniciativas. Porque las recientes indican grandes cifras de analfabetismo en el mundo, pero sobre todo para “ayudar a cada persona a volverse un protagonista concreto” para construir un mundo mejor.

    “Dos proyectos que tienen dos puntos en común: los niños y los jóvenes”, señaló. Además de “dar respuestas positivas”.

    El director de Scholas indicó que “se está trabajando con los jóvenes contra el ‘Cyberbullismo’”, y para ello se está “usando internet, además del arte, la cultura y el deporte”.

    La vez pasada hemos hablado sobre el deporte para los jóvenes, indicó José María del Corral, “convencidos que la pelota de fútbol y los libros pueden ir juntos”, lo que “no una cosa tan moderna, sino antigua”, como lo demostraron “Don Bosco, Champagnat, Lasalle, quienes fomentaron el deporte junto al estudio”.

    Camino de salida a través del arte

    “Deporte, arte, tecnología son los puntos de trabajo de Scholas, y esta vez con el concierto de Navidad estamos aquí por el arte”, aclaró el director de la organización. Por ello, Scholas pone juntos a escuelas públicas y privadas y de diversos credos.

    Aseguró que “hemos vivido una experiencia fuerte en Madrid, en donde jóvenes en situación de dificultad encontraron a través del arte un camino de salida”. Y adelantó que “la semana próxima en Nápoles partimos con un proyecto de ciudadanía activa, junto a otros jóvenes que salieron recién de la cárcel”.

    Indicó que “en las escuelas quitan los celulares ‘como si fueran armas’ y en cambio los papás se los regalamos”. Lo que se quiere es que los padres les ayuden a saber usarlo. “Porque hemos registrado, indicó del Corral, “muchas situaciones de ‘bullying’”.

    Protección de la infancia

    Por su parte, don Tullio Order, presidente de la Fundación Don Bosco en el Mundo, señaló la prolijidad con los cuales los fondos son usados. Este año en particular hay dos proyectos dedicados a la protección de la infancia.

    Uno en India, trabajando para cambiar la tradición que da a las niñas esposas. El otro es en la República Democrática del Congo y zonas aledañas, donde niños y niñas son obligados a trabajar en las minas.

    Esto –indicó– involucra unas 4 mil personas de modo directo o indirecto. Y a los niños que dejan este trabajo hay que darles da acceso a la instrucción. Señaló también que cada kilo de coltan, mineral usado para los teléfonos móviles le cuesta la muerte a dos niños, debido a los derrumbes.

    La finalidad de los proyectos salesianos, concluyó Mons. Zani, es “acabar con estas llagas y reinsertar a los jóvenes en la sociedad”.

    Stefania Scorpio, que ha impulsado el Concierto de Navidad, explicó que en el 2006 el concierto dejó de celebrarse en el Aula Pablo VI y que, con motivo de los 25 años de su inicio, volverá a hacerse allí el próximo 16 de diciembre.



  • Trabajo: Conferencia “De la Populorum Progressio a la Laudato sí”
  • (ZENIT – 20 Nov. 2017).- El jueves 23 y el viernes 24 de noviembre de 2017, tendrá lugar la Conferencia Internacional “De la Populorum Progressio a la Laudato sí” en el Vaticano, en el Aula Nueva del Sínodo.

    En ella se debatirá sobre “El trabajo y el movimiento de los trabajadores en el centro del desarrollo humano integral, sostenible y solidario. ¿Por qué el mundo del trabajo sigue siendo la clave del desarrollo en el mundo globalizado?”, y está organizada por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

    La conferencia, que contará con la participación del Papa Francisco el 24 de noviembre, tiene como objetivo abrir un área de debate y reflexión sobre el mundo del trabajo y “sobre las cuestiones relacionadas con las actividades profesionales en las estructuras sociales existentes, gracias a la contribución en su profundización de diversos movimientos sindicales”, explica el Dicasterio organizador del evento en un comunicado.

    Los temas centrales que se tratarán en el encuentro serán: el patrimonio de la doctrina social de la Iglesia sobre el tema del trabajo y las perspectivas a las que apunta; el análisis de las realidades sociales emergentes; la recuperación y presentación de experiencias positivas.

    También esperan aportar “propuestas de iniciativas conjuntas a favor de la construcción de sociedades que coloquen a la persona y su dignidad en el centro de la agenda social, de las políticas públicas y de un desarrollo humano integral que en realidad abarque tanto los aspectos materiales como los espirituales”.

    Asimismo, la conferencia también “pretende profundizar en la enseñanza de la Iglesia sobre el tema” –explican en el comunicado– desde la encíclica Populorum Progressio del beato Pablo VI, a los cincuenta años de su publicación, hasta la Laudato si’ del Papa Francisco, en la que el Santo Padre escribe: “El trabajo es una necesidad, parte del sentido de la vida en esta tierra, camino de maduración, de desarrollo humano y de realización personal.”(n.° 128).

    Ponencias

    La primera jornada se abrirá con la bienvenida del Dicasterio, a cargo del padre Carlos A. Accaputo, Director de Pastoral Social en Buenos Aires (Argentina) y de un líder sindical.

    Las intervenciones del cardenal Peter K.A. Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, y Guy Ryder, Director general de la Organización Internacional del Trabajo, precederán a la presentación de las directrices del documento preparatorio, que servirá como base para el análisis de las sesiones.

    A continuación tomarán la palabra, entre otros, los representantes de los principales sindicatos italianos: Susanna Camusso, Secretaria general de CGIL, Annamaria Furlan, Secretaria general de CISL, Carmelo Barbagallo, Secretario general de UIL; y posteriormente Rudy De Leeuw, presidente de FGTB (Bélgica) y de la Confederación Europea de Sindicatos; Marta Pujadas, Presidenta del Consejo Asesor Sindical – Cosate-CSA (Organización de Estados Americanos); el Prof. Riccardo Petrella, profesor de Economía Política en la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica; el P. Juan Carlo Scannone, S. I., teólogo; Vagner Freitas, presidente de CUT (Brasil); Stuart Appelbaum, presidente de RWDS (Estados Unidos).

    Además de los representantes de la Santa Sede y del Dicasterio, la reunión contará con la presencia de representantes de los principales movimientos sindicales regionales e internacionales, especialistas en el campo de las ciencias sociales, delegaciones de 40 países, representantes de movimientos cristianos de los trabajadores, autoridades de Organización Internacional del Trabajo (OIT).

    El encuentro con el Santo Padre está previsto para la tarde del viernes 24 de noviembre al finalizar los trabajos.



  • “Admiración sincera” del Papa por el Card. Montezemolo
  • (ZENIT – 20 Nov. 2017).- El Papa expresa la “admiración sincera” que tenía por él, un “hombre de Iglesia que vivió con fidelidad su largo y fecundo sacerdocio y episcopado al servicio del Evangelio y de la Santa Sede”.

    Francisco ha enviado un telegrama de pésame por la muerte del cardenal Andrea Cordero Lanza di Montezemolo a su hermana, la marquesa Adriana Cordero Lanza di Montezemolo.

    El Cardenal Cordero Lanza di Montezemolo, arcipreste emérito de la basílica papal de San Pablo Extramuros, falleció ayer, 19 de noviembre de 2017.

    Su funeral será celebrado el 21 de noviembre en la Basílica de San Pedro por el cardenal Giovanni Battista Re, vicedecano del Colegio de Cardenales. Como tradición, el Papa presidirá el rito de ‘Ultima Commendatio’ y ‘Valedictio’ al final de la celebración. Después de su muerte, el Colegio tiene 217 cardenales, incluidos 120 votantes y 97 no votantes.

    Así, el Santo Padre ha recordado con gratitud “su generosa labor” en las representaciones pontificias de varios países, especialmente en Papúa Nueva Guinea, Nicaragua, Honduras, Uruguay, Israel, Italia, “donde se dedicó con sabiduría al bien de esos pueblos”.

    Destinado como arcipreste de la basílica papal de San Pablo extramuros, dio “testimonio de un compromiso particularmente intenso y competente”, tanto desde el punto de vista pastoral como organizativo y artístico y cultural, encaminado a “restituir vitalidad espiritual a todo el complejo, y nuevo impulso a la vocación ecuménica” de ese lugar de culto, ha descrito el Papa.

    El Obispo de Roma asegura que eleva “fervientes oraciones de sufragio” para que por la intercesión de la Virgen María y del apóstol de las gentes, el Señor reciba a este llorado purpurado “en la alegría y la paz eterna”.



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